"Un certificado de ahorro energético es un documento electrónico -ha explicado la consellera del ramo, Marián Cano- que garantiza que se ha conseguido un ahorro de energía equivalente a un kilovatio hora [1 kWh] tras haber realizado una actuación de eficiencia energética, es decir, si una empresa lleva a cabo acciones de eficiencia energética y logra un ahorro anual de 200 kWh, obtendría 200 CAEs”. El sistema CAE (de Certificados de Ahorro Energético) está en vigor desde principios de 2023, y permite a las personas y empresas que acometen actuaciones de eficiencia energética obtener una contraprestación económica por los ahorros generados. ¿Cómo? A través de la venta de los CAEs a compañías energéticas que están obligadas a alcanzar determinados niveles de ahorro.
La titular de Industria ha destacado en ese sentido la relevancia de esta herramienta “como palanca para fomentar inversiones sostenibles”. Según Cano, “los CAEs son una herramienta muy útil que hay que impulsar, ya que permiten recuperar gran parte de la inversión realizada, al monetizar los ahorros energéticos”.
Distribución de los Certificados de Ahorro Energético
Según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial, Ivace+i Energía (organismo dependiente de la Generalitat valenciana), de los 376 certificados tramitados en total, 264 se han resuelto favorablemente y los 112 restantes han resultado desfavorables por no haber podido acreditar el ahorro y al desistir.
En cuanto al reparto por sectores, el ámbito industrial lidera claramente con 145 certificados emitidos, seguido por el sector terciario, con 63. Por detrás se sitúa el transporte, que acumula 49, y el sector residencial con 7.
La consellera ha subrayado que estos datos reflejan “el enorme potencial de ahorro energético en la Comunitat Valenciana, especialmente en sectores como el industrial, que son altamente intensivos en consumo y donde las mejoras son especialmente significativas”.
Ahorro energético con retorno económico
Ivace+i Energía actúa como gestor autonómico del sistema, validando las actuaciones realizadas, emitiendo los certificados correspondientes y registrándolos en el sistema nacional.
El sistema está diseñado para que las empresas energéticas, como comercializadoras de electricidad o gas, así como operadores de productos petrolíferos y de gases licuados del petróleo (GLP), puedan cumplir con su obligación de ahorro energético mediante la adquisición de estos certificados o, alternativamente, mediante el abono correspondiente al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.
Tal y como ha explicado Cano, las empresas energéticas pueden adquirir CAE a un precio más económico que el que determina el Fondo, “lo que les permite cumplir sus objetivos de forma más eficiente en costes”. Al mismo tiempo, las personas y entidades que han realizado las mejoras reciben una compensación económica.
Según la consellera, los CAEs representan “una gran oportunidad” para poner en marcha proyectos que generen ahorro energético y ayuden a recuperar la inversión, al tiempo que se avanza en la descarbonización y se reduce la huella de carbono.
