El alto ejecutivo de ONU para el Cambio Climático, que ha centrado su intervención en la inteligencia artificial, ha reconocido que esta aún "no es una solución lista para usar" y ha advertido que "conlleva riesgos" (para determinados empleos y modos de vida), pero ha adelantado así mismo que puede ser "revolucionaria" en lo que se refiere a su capacidad para "impulsar resultados reales" en materia de lucha contra el cambio climático, pues puede ayudar de manera disruptiva a "gestionar microrredes, mapear el riesgo climático y guiar la planificación resiliente". Por ello -ha dicho-, hay que "seguir evolucionando" en su implementación. "He solicitado a expertos de alto nivel que examinen cómo se podrían mejorar nuestros procesos, dentro del marco de los mandatos que nos han otorgado las Partes. Recibiré sus ideas a finales de este año. Cualquiera que deseemos implementar [IA], la consultaremos en 2026, principalmente con las Partes, quienes, en última instancia, son las responsables de este proceso", ha señalado.
Durante su discurso, el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático también ha hablado de la CoP30, que este año tendrá lugar en Belém (Brasil) en noviembre. Entre otras cosas, ha incidido en cómo la CoP30 "debe demostrar que el multilateralismo climático sigue dando resultados". Esto incluye a sus ojos responder al estado de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), a la hoja de ruta para alcanzar 1.300 millones de dólares anuales de financiación accesible y al progreso alcanzado.
Asimismo, ha señalado que toda CoP tiene "desafíos" y "detractores". "Pero solo son noticia si nosotros los convertimos en noticia. En este momento debemos reafirmar y enviar una señal más fuerte e inequívoca: el mundo sigue apoyando firmemente el Acuerdo de París y está totalmente comprometido con la cooperación climática, porque funciona y juntos haremos que funcione más rápido", ha recalcado.
