En términos de ahorro energético, el volumen solicitado ha pasado de 1,9 a 5,6 teravatios hora (TWh), de los cuales 3,12 TWh (el 56%) han sido gestionados por Sujetos Delegados. Esta evolución, reflejada en los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, demuestra que el sistema avanza, pero también expone con mayor claridad los desafíos que debe afrontar para consolidarse como un mecanismo accesible, digitalizado, automatizado y verdaderamente capilar.
Si bien el sistema CAE ha alcanzado un alto grado de implantación en los sectores industrial y del transporte, el gran reto de futuro es lograr su consolidación en los sectores masivos. A cierre de noviembre de 2025, se han registrado 1.439 solicitudes en el segmento residencial, frente a las 92 del año anterior, lo que demuestra el interés creciente por parte de este sector. Los Sujetos Delegados han gestionado 1.182 de estos expedientes, lo que representa el 82% del total. Esta cifra refuerza el papel del Sujeto Delegado como figura esencial para extender el sistema a nuevos ámbitos y garantizar que el ahorro energético generado en todos los niveles pueda ser reconocido, tramitado y valorizado. La figura del Sujeto Delegado no solo aporta estructura y solvencia técnica, sino que se convierte en un facilitador del acceso al sistema.
Adaptar el sistema para facilitar su capilaridad
Para avanzar hacia una aplicación más capilar y generalizada del sistema CAE, resulta necesario revisar su operativa actual. Para facilitar su implantación en entornos masivos será imprescindible simplificar procedimientos, revisar las fichas técnicas y aligerar las exigencias documentales. Ante este desafío, los Sujetos Delegados desempeñan un papel esencial. Su experiencia en la tramitación de expedientes les permite detectar cuellos de botella y plantear mejoras operativas. Lograr que el sistema sea realmente escalable, especialmente en proyectos de menor tamaño, exige avanzar en la digitalización, automatización y estandarización de los procesos. De no abordarse estas mejoras, su implantación masiva será inviable. Cualquier proyecto de eficiencia energética debe beneficiarse del sistema CAE sin barreras técnicas o administrativas desproporcionadas. Ese es el objetivo. Para ello, se necesita una visión estratégica compartida entre administración, verificadores, Sujetos Delegados y todos los agentes implicados.
De cara a 2026, el sistema CAE tiene por delante una oportunidad estratégica. Consolidar lo logrado, corregir ineficiencias y dar un salto cualitativo hacia la capilaridad son los tres logros a alcanzar. Se prevé que en el nuevo año se produzcan avances normativos que permitan facilitar aún más la tramitación, especialmente en proyectos recurrentes o con tipologías ya estandarizadas. También será crucial reforzar los sistemas de información, integrar herramientas de seguimiento y explorar mecanismos de verificación más eficientes.
Además de su creciente participación en expedientes y volumen de energía gestionada, los Sujetos Delegados están desempeñando un papel activo en la mejora técnica y procedimental del sistema. No se limitan a operar bajo el marco existente, sino que contribuyen a perfeccionarlo desde la práctica diaria. Este compromiso se canaliza a través de ASDAE, la asociación que reúne a estos actores con el propósito de colaborar, proponer mejoras y reforzar la solidez del sistema.
Gracias a este trabajo conjunto, se han detectado ineficiencias, planteado ajustes y elevado el nivel técnico global. En muchos casos, los propios Sujetos Delegados han identificado errores en fichas o procedimientos que les habrían beneficiado, y han optado por trasladarlos a la administración para su corrección. Esa decisión ilustra una apuesta clara por construir un sistema robusto, equitativo y duradero. Concluimos este balance subrayando que los Sujetos Delegados no son simples intermediarios administrativos. Son agentes cualificados que, además de dinamizar el sistema, están ayudando a diseñarlo y consolidarlo. Su conocimiento técnico, experiencia operativa y voluntad de cooperación están siendo determinantes para avanzar hacia un modelo más transparente, eficaz y alineado con los objetivos de eficiencia energética y descarbonización.
