La demostración se llevó a cabo en las instalaciones terrestres del EMEC en la isla de Eday. Se probaron múltiples escenarios de flujo de energía. Durante los periodos de alta generación, la energía de la O2 se utilizó para cargar el sistema de baterías, suministrar electricidad directamente al electrolizador y exportar energía a la red. Cuando la generación mareomotriz era baja, el sistema de baterías descargaba energía al electrolizador para mantenerlo en funcionamiento.
Este enfoque suavizó eficazmente la naturaleza cíclica de la energía mareomotriz, permitiendo que la electricidad bajo demanda alimentara el electrolizador para la producción de hidrógeno. Además, la energía de las baterías se utilizó para apoyar las operaciones en las instalaciones terrestres de EMEC en Caldale.
Esta es la primera vez a nivel mundial que se integran en un único sistema energético la energía mareomotriz, el almacenamiento en baterías de flujo de vanadio y las tecnologías de producción de hidrógeno. La demostración forma parte del proyecto ITEG, financiado por Interreg North-West Europe, que explora cómo se puede combinar la producción de energía mareomotriz y de hidrógeno como solución en las zonas costeras para superar las limitaciones de la red eléctrica.
También ha contado con la financiación del Gobierno escocés a través de Highlands and Islands Enterprise, y con el proyecto FORWARD2030, financiado por la UE, que ha completado un estudio de seguimiento detallado sobre cómo optimizar la integración de la energía mareomotriz y el almacenamiento en baterías con el hidrógeno y otras vías de extracción.
Este enfoque podría ayudar a superar las futuras limitaciones de la red y abrir nuevas oportunidades de comercialización, allanando el camino para sistemas de energía renovable más resilientes y con mayor capacidad de respuesta.
