La iniciativa, canalizada a través de Innovahub -la plataforma de innovación de la compañía-, ha recibido financiación del IDAE dentro del programa Renmarinas, orientado a impulsar nuevas soluciones renovables en entornos marinos. Por el momento, la construcción de este sistema fotovoltaico flotante avanza en el astillero San Enrique (Vigo) con la idea de ponerlo en marcha en marzo de 2026, fecha que marcará el inicio de la fase de pruebas reales, que se llevará a cabo en el Puerto de Valencia.
Naturgy y BlueNewables mantendrán una cooperación estrecha durante todo el desarrollo del proyecto piloto, con un acuerdo que incluye el intercambio de información técnica, económica y operativa, tanto en la etapa de fabricación como durante los dos años posteriores a la puesta en marcha. Los impulsores del proyecto generarán informes sobre rendimiento, incidencias técnicas, costes, lecciones aprendidas y estrategias de despliegue tecnológico, con el objetivo de evaluar la viabilidad y escalabilidad del modelo.
Un nuevo campo para la transición energética
La fotovoltaica flotante en mar abierto se perfila como una línea estratégica de investigación por su potencial de complementar otras tecnologías marinas, especialmente la eólica offshore. Además, esta variante de la fotovoltaica ofrece soluciones específicas para la descarbonización de puertos o para proyectos autónomos en islas y zonas remotas donde el acceso a la red eléctrica es limitado.
Con esta iniciativa, Naturgy reafirma su compromiso con la innovación energética, no solo en el ámbito de fotovoltaica flotante, ya que desde su Innovahub, la compañía está desarrollando proyectos disruptivos en áreas como el biometano, el hidrógeno verde, la digitalización, la inteligencia artificial, las redes inteligentes y la ciberseguridad. Todo ello con un objetivo común: acelerar la transición hacia un modelo energético más eficiente, sostenible y resiliente.
La apuesta por el mar como espacio energético emerge así como un nuevo horizonte para las renovables españolas. Y es que las olas pueden no producir electricidad, pero quizá pronto sirvan de base para que el sol que las baña sí lo haga.
