¿Qué hace un licenciado en Filosofía y Letras en un sitio como este?
Sí, efectivamente, durante muchos años fui profesor de Filosofía. Y la verdad es que para mí fue un gustazo pasar, de alguna manera, de la metafísica a la realidad. Yo siempre estuve muy interesado en el pensamiento político verde. Enfocaba mis clases hacia lo que es la filosofía de la sostenibilidad y, en su momento, di charlas en la Universidad de Verano de Maspalomas a aquellos profesores que tenían interés en la educación para el desarrollo sostenible. Y... después... Vamos a ver, yo creo que el ser licenciado en Filosofía te da una visión de conjunto quizá más amplia. Pero además es cierto que yo también venía de la gestión. Yo empecé siendo profesor, pero al poco tiempo ya estaba en tareas de gestión dentro de mi centro escolar. Y, al final de mi trayectoria, prácticamente... yo era jefe de estudios, pero en realidad era un director de proyectos de innovación en mi centro y, de alguna manera, ya venía también con esa visión de intentar mejorar la gestión pública...
Muchas veces parece que tenemos instituciones del siglo XX para el siglo XXI, estructuradas para responder a demandas de un mundo que ya pasó. Y creo que lo que exige la ciudadanía y lo que exige el mundo global en el que vivimos ahora es precisamente un estado emprendedor, cito a Mariana Mazzucato, un estado activo capaz de trabajar también por supuesto con el sector privado y capaz de afrontar y resolver los retos, que son muchos, que tiene este siglo XXI.
Brink entra en el Cabildo en el 15 y el Cabildo alumbra casi inmediatamente el denominado Consejo Insular de la Energía...
Sí, fundamos en seguida el Consejo Insular de la Energía, que es un ente público empresarial local, que se ha dedicado, desde el año 2016, cuando empezamos a contratar a sus primeros trabajadores, a trabajar por la transición energética y la lucha contra el cambio climático. El impulsor, el que le puso nombre al Consejo, es nuestro presidente, Antonio Morales [Nueva Canarias]. Morales venía ya con una trayectoria de treinta y tantos años de alcalde en un municipio [Agüimes] en el que había apostado, ya desde los 90, por la sostenibilidad. Y, bueno, nosotros intentamos convertirnos en la mejor herramienta posible para desarrollar las ideas y las políticas de nuestro presidente. El Consejo Insular de la Energía es una especie de dinamizador de la lucha contra el cambio climático, de la transición energética, y yo he intentado no ver la vida pasar desde el balcón de la institución... Lo que he intentado desde un principio es cambiar la realidad.
Y por lo visto lo está haciendo. O lo están haciendo. Lo digo porque acaba de recibir el prestigioso premio Roger Lerón, que promueve la Federación de Agencias y Regiones de la Energía y la Naturaleza de Europa, Fedarene. ¿Por qué ha sido premiado?
Bueno, el premio Roger Lerón es un premio que intenta reconocer a personas que han estado realizando una labor dentro del sector de la transición energética. Hay un premio, por ejemplo, que está dedicado a los más jóvenes. Y a mí me dieron el premio para los maduritos, vamos a decirlo así, para los que ya teníamos una cierta trayectoria. Para mí ha sido un auténtico honor, pero en el fondo es un premio al Cabildo de Gran Canaria, y sobre todo al equipo que tengo el placer de dirigir.
Cuando llegamos al Cabildo no existía aquí ningún departamento de energía dedicado a las energías renovables ni al cambio climático. Partimos de cero y, a partir de ahí, hemos ido construyendo una estructura que hoy le puedo decir que, en 2025... podemos haber licitado en renovables, no sé, más de 30 millones de euros. Vamos, que tenemos un departamento consistente, con unos técnicos con mucha experiencia.
Y estos premios lo que reconocen en el fondo es un trabajo colectivo, en este caso de un equipo muy potente que tengo detrás, donde hay ingenieros, jurídicos, economistas, graduados en ciencias ambientales... La verdad es que tenemos un equipo multidisciplinar muy interesante, que nos permite desarrollar todo este trabajo. Yo solamente soy la punta de lanza, la cara pública y visible, el responsable último y coordinador de este equipo. Y estos premios lo que reconocen es la labor del equipo que uno coordina.
Acaba de ser nombrado además vicepresidente de Fedarene para Redes y Flexibilidad. Cuénteme...
Sí, me han propuesto y he sido nombrado efectivamente responsable de la vicepresidencia de Redes y de Flexibilidad, entre otras cosas porque vivo en un territorio fragmentado, que ha sufrido y sufre apagones desde hace ya bastante tiempo, un territorio donde existe saturación en el 75, en el 80% de los nodos, por lo tanto, un territorio donde la transición energética se hace muy complicada, porque en muchas ocasiones pides un punto de conexión y no te lo dan; un territorio en el que, además (por ejemplo este verano pasado, en los meses de junio y julio), hemos tenido un 25% de vertidos, lo cual hace complicado también el que nuestros promotores puedan cumplir con sus planes de negocio, puesto que no se les remunera esa energía que no se puede introducir dentro del sistema energético. Por lo tanto, para nosotros, la flexibilidad y la red son fundamentales. Sin una red en condiciones es imposible la transición energética.
¿Y almacenamiento?
Claro, sin almacenamiento no hay transición energética. Estamos ahora construyendo el Salto de Chira, esa instalación de hidrobombeo de 200 megavatios (que está en un 50% de ejecución) que nos va a permitir aumentar de manera considerable nuestra penetración de renovables, pero tenemos muchísimos proyectos en marcha de baterías en este momento en el Cabildo. Estamos terminando nuestra primera gran batería en un polideportivo, pero hay muchísimas otras –recalco– ahora mismo en marcha. Estamos también empeñados en avanzar en el hidrobombeo de ciclo abierto.
¿Hidrobombeo de ciclo abierto?
Sí, en nuestra Agenda de Transición Energética tenemos proyectadas tres o cuatro instalaciones de hidrobombeo de ciclo abierto, porque también eso nos va a permitir poder llegar a la descarbonización. Si no, va a ser bastante complicado. El hidrobombeo de ciclo abierto, que se ha estado utilizando por ejemplo en Japón, consiste en ubicar un embalse lo más cerca posible de la costa y, cuando me sobra energía, bombeo agua salada, y cuando al sistema le hace falta energía, pues turbino ese agua y la devuelvo al mar.
Y entiendo que no hace falta desalar el agua...
No, claro. Son proyectos más baratos, con menos obra, menos infraestructura, pero que nos permiten disponer también de una serie de instalaciones de almacenamiento con mucha capacidad, que es lo que necesita la isla.
Y entonces hay varios proyectos de hidrobombeo de ciclo abierto en la isla...
De momento tenemos algún proyecto. Y lo que estamos haciendo ahora, no puedo ser muy explícito... es constituir una empresa (estamos en ese proceso, un proceso complejo, porque somos muchos socios) con una empresa española, multinacional, y con seis o siete empresas locales. Ya tenemos el ejemplo de la geotermia profunda, donde también hemos montado una empresa de carácter público-privado, con una firma británica que se dedica a los sondeos y con dos empresas locales, una que se dedica a la construcción y las renovables, y otra que es experta en temas de agua y medioambientales. Nosotros no solo tenemos el discurso de que hay que promover las iniciativas público-privadas, lo llevamos a la práctica.
Gran Canaria quiere ser una ecoisla. Es el mensaje que, desde hace ya mucho tiempo, preside el discurso del Cabildo. ¿Qué es una ecoisla?
El concepto de ecoisla es un concepto que desarrolla Antonio Morales, y que lanza durante la campaña electoral del año 2015. Es un concepto complejo, que ha ido creciendo y ha ido madurando a lo largo de estos diez años. Entendemos que una ecoisla debe apostar por la soberanía alimentaria, hídrica y energética.
Vamos a la energía.
El Cabildo, a través del Consejo Consular de la Energía, tiene en estos momentos cerca de siete megavatios de fotovoltaica en funcionamiento, pero es que, en breve, con todos los proyectos que tenemos en marcha, vamos a triplicar esa cifra. Más: tenemos clarísimo que allá por marzo o abril llegaremos a los 100 puntos de recarga de vehículos eléctricos en la isla. Yo creo que pocas instituciones, desde luego aquí en Canarias ninguna, y no sé si en España... pocas instituciones públicas podrán decir a día de hoy que tienen 100 puntos de recarga distribuidos por todo el territorio de su competencia.
Además, me gustaría destacar que, aparte de las ayudas que da el Gobierno de Canarias, en el Cabildo por supuesto tenemos nuestras propias líneas de subvenciones para desarrollar proyectos de autoconsumo fotovoltaico en viviendas, en pymes, y por supuesto también para la movilidad eléctrica. Lo que no cubre el Plan Moves, que son los pequeños vehículos eléctricos (para las personas con movilidad reducida, bicicletas eléctricas...), ahí está el Cabildo, siempre, al lado de aquellos ciudadanos que quieren pasarse a la movilidad personal eléctrica. Nosotros, más allá del Plan Moves, estamos cubriendo con ayudas esos nichos.
¿Cómo está el panorama grancanario en materia de comunidades energéticas?
Pues en estos momentos tenemos legalizadas en la isla unas 15 comunidades energéticas, y estamos desarrollando cuatro proyectos muy potentes. El más potente, en la ciudad de Las Palmas, en la capital, concretamente en el barrio de Siete Palmas, donde estamos desarrollando 25 instalaciones en 11 edificios, con más de un megavatio de potencia, y donde tenemos solicitados cinco edificios más, con una nueva subvención que viene del Gobierno de Gran Canaria.
Estamos desarrollando también una comunidad energética en la zona turística, en Playa del Inglés, y también estamos trabajando en dos zonas industriales. Estamos muy implicados.
Hace poco salió, por ejemplo, una convocatoria de unos 100 millones de euros del Gobierno de Canarias para desarrollar actuaciones de energías renovables y almacenamiento en zonas antropizadas, en aparcamientos, canchas, etc. Y yo diría que más del 50% de todos los proyectos han sido obtenidos por este Cabildo, lo cual quiere decir que somos muy proactivos en todo esto. Y también a escala europea. Por ponerle un ejemplo, en la última convocatoria Horizon Life, nos hemos presentado con tres propuestas Horizon y dos propuestas Life.
¿Qué le hace falta al autoconsumo para retomar impulso?
Hay todo un conjunto de factores disuasorios. Yo, por ejemplo, conozco pequeños empresarios que han colocado 120 kilovatios, y ya ha pasado un año y medio y todavía no se han podido enganchar a la red. Para empezar, hay muchos problemas burocráticos. Yo creo que en España hay que hacérselo mirar un poco a ese nivel. Comercializadoras, distribuidoras... Tiene que haber un cambio radical, y un alineamiento con la transición energética mucho más claro que el que hay ahora mismo. Y después hay que facilitar el acceso a las subvenciones, que muchas veces se cobran tarde, o se cobran mal. Nosotros, como Cabildo, estamos tardando unos ocho meses más o menos en pagar nuestras subvenciones, pero hay otras instituciones que tardan dos años, o dos años y medio, y ya no les cuento el Plan Moves y los vehículos eléctricos.

La Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan), que se encuentra en su isla, es una plataforma tecnológica, gestionada por un consorcio Gobierno central-Gobierno autónomo, que es hoy por hoy toda una referencia mundial en eólica flotante. Hace solo unos días, su presidente, Antonio Morales, publicó sin embargo un artículo muy duro en el que alertaba sobre su “infrafinanciación estructural deliberada” [véase]. Morales denunciaba entre otras cosas que “la masa salarial de la Plataforma Oceánica de Canarias permanece estancada desde, al menos, el año 2014”. Cuénteme, por favor...
Nosotros lo que hemos intentado es encender una luz roja de aviso. Lo que decimos es que hay que arreglar tanto los problemas estructurales del edificio que alberga la Plocan, como su financiación, para que pueda afrontar el futuro con garantías. La congelación salarial que sufre la Plataforma hace imposible retener talento. El Cabildo de Gran Canaria está absolutamente convencido de que Plocan es una plataforma tecnológica clave para el futuro de Gran Canaria, entre otras cosas, por las energías marinas. Y, sin embargo, la sensación que nos da es que tanto el Estado como el Gobierno de Canarias no apuestan lo suficiente por esta Plataforma.
Otro asunto que también nos preocupa es que no estamos, como Gobierno insular, dentro de la institución. Como sí lo están, por ejemplo, los Cabildos de Fuerteventura y La Palma en el del Instituto Astrofísico de Canarias. Y creemos que este tipo de plataformas tecnológicas y científicas se construyen también con la participación de las instituciones que están en el territorio donde desenvuelven su actividad. Esto llevamos 9 años pidiéndolo. Hemos enviado la solicitud al Ministerio, al Gobierno de Canarias, han ido pasando diferentes colores por el Gobierno y hasta ahora no hemos recibido respuesta. Nosotros no queremos siquiera tener voto. Queremos simplemente participar, conocer los proyectos de la Plocan, para alinearnos con ellos, del mismo modo en que participamos también en órganos de otras instituciones, de la I+D+i, que también están en nuestra isla.
En fin, que consideramos que lo lógico es que estemos ahí, entre otras cosas, porque también nosotros financiamos proyectos, financiamos investigación, y, entre otras cosas, para poder alinearnos y generar sinergias entre el Cabildo y la Plocan.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha impulsado un concurso para autorizar nueva potencia de generación térmica (302 megavatios) en su isla con el fin de asegurar el suministro. Y ustedes dicen que el diseño de la propuesta del Ministerio responde a un modelo pensado para sistemas con pocas renovables, “un enfoque que ya no encaja con la situación actual de Gran Canaria”.
Así es. Creemos que en pleno siglo XXI deberíamos tener unos equipos térmicos preparados para una mayor penetración de energías renovables en el futuro. Y no solo de energías renovables sino también de almacenamiento. Tenemos muchísimos problemas ya en la isla. Hay meses en que tenemos un 25% de vertidos de energías renovables, electricidad que se tiene que tirar a la basura, literalmente. Y eso es inaceptable.
Y a medida que va aumentando el nivel de penetración de renovables, aumentan los vertidos, porque los equipos térmicos son poco flexibles. Hipotecar el futuro energético de la isla durante 25 años simplemente porque los equipos no son lo suficientemente flexibles no es de recibo, y por eso hemos pedido al Ministerio que reconsidere al menos una parte del resultado de ese concurso. Lo que nos ha sorprendido, en todo caso, cuando leíamos los pliegos de condiciones... es que nos daba la sensación de que era un concurso más basado, y entiéndaseme bien lo que quiero decir, en el siglo XX que en el XXI.
Tenemos que mirar hacia un futuro descarbonizado, y por lo tanto todo lo que se licite y se contrate a partir de ahora tiene que ser tecnología lo más compatible posible con las energías renovables, y los equipos tienen que tener la flexibilidad suficiente como para facilitar esa transición energética hacia la descarbonización.
¿La alternativa hubiesen sido quizá sistemas de almacenamiento en baterías?
No se ha considerado para nada. Y nosotros entendemos que a lo mejor se tenía que haber considerado esta opción.
¿En qué situación se encuentra la eólica marina en Canarias?
El desarrollo de la eólica marina en Canarias es fundamental, sobre todo en Gran Canaria. En nuestra Clean Energy Agenda, elaborada hace poco más de un año, exponemos con claridad que no va a haber transición energética si no disponemos de 1.200 megavatios eólicos marinos aproximadamente. Hay un proyecto para sacar a subasta un primer parque eólico marino flotante. Será un parque de unos 240-250 megavatios en su primera fase, y estamos esperando, desde el año 2022, aproximadamente, a que el gobierno central mueva ficha. Además, se da la circunstancia de que, en Gran Canaria, tenemos la suerte de que, desde el principio, han estado alineados todos los sectores: municipios, Cabildo, sector privado, portuario, en fin... Yo creo que hay un consenso total con respecto a la eólica marina.
Y nosotros estamos absolutamente convencidos de que es absolutamente necesaria. Pero necesitamos también que el Gobierno y el Ministerio para la Transición Ecológica hagan lo que tienen que hacer, que es poner todo este procedimiento en marcha. Ahora mismo, Donald Trump en Estados Unidos está cortando los proyectos eólicos marinos, y yo creo que eso va a repercutir positivamente en Europa. Y creo que tenemos que aprovechar ese tren que va a empezar a pasar por delante de nosotros. Por lo tanto, espero y deseo que, en breve, la ministra Sara Aagesen presente públicamente todo ese procedimiento para que la energía eólica marina sea una realidad en el año 2029-2030.
Vamos acabando: ¿es usted ecologista?
Yo me considero ecologista.
¿Es necesaria la energía nuclear?
Es una energía que hay que evitar. Es una energía peligrosa. Aquí, en Canarias, hay alguna universidad privada que se dedica a traer a personas de Estados Unidos y de Gran Bretaña para decir que las Islas Canarias, que recuerdo que son unas islas volcánicas, deberían tener pequeñas minicentrales nucleares. A mí me parece algo absolutamente inconcebible.
¿Es el gas una energía de transición o es un combustible fósil?
Es un combustible fósil. El gas pudo ser una energía de transición hace 30 años, pero en estos momentos estamos en condiciones de transitar con almacenamiento, con baterías y con renovables. Además, en el mundo hacia el que vamos, mundo muy complejo desde el punto de vista geoestratégico, los que no transiten hacia la soberanía energética estarán en manos de países poco confiables. Yo creo que lo más interesante para Europa, y para cualquiera que apueste por la independencia, también política, lo mejor son las renovables, sin lugar a dudas.
¿Va ganando el negacionismo?
El negacionismo está ocupando muchos espacios dentro de las redes sociales. Y cada vez nos encontramos con más gente muy beligerante con todo lo que tiene que ver con la transición energética, o con los objetivos de desarrollo sostenible... Yo creo que han ido ocupando un espacio peligroso, tienen fundaciones, están muy bien organizados... Y los que estamos en una posición radicalmente distinta no estamos tan bien organizados y, sobre todo, no tenemos el apoyo de los algoritmos de Elon Musk y compañía. Es muy difícil luchar contra los algoritmos, y si el algoritmo está programado para favorecer el negacionismo, pues vamos a tener que hacer un esfuerzo muy importante. Yo creo que Europa tiene que replantearse también de manera clara cómo deben funcionar las redes sociales en el ámbito europeo. Pero desde luego tiene que haber más justicia algorítmica.
¿Cómo ve China?
Hace 30 años China era un país con un nivel de emisiones de CO2 insoportable, un país que se estaba desarrollando y que tenía una industria muy sucia. Bueno, pues hoy en día es ejemplo a nivel mundial de cómo se puede transitar hacia las renovables. Pero no solamente eso, es que es el país que controla el negocio de las placas fotovoltaicas a nivel mundial; es el país que está rompiendo el mercado de los vehículos eléctricos en todo el mundo; buena parte de las turbinas eólicas que se fabrican hoy en día se fabrican en China. Digo todo esto porque me da la sensación de que China sí ha sabido interpretar hacia dónde va el mundo y cuáles van a ser las necesidades del futuro, mientras que Trump y los Estados Unidos se han convertido en los grandes defensores de lo que podríamos llamar la marcha atrás, la marcha hacia el siglo XX, hacia los combustibles fósiles.
