¿Cómo comienza a ponerse en marcha esta comunidad energética?
El objetivo es dinamizar y dar a conocer lo que son las comunidades energéticas entre la población. Cuando llega el nuevo equipo de gobierno Carlos Veláquez a la cabeza como alcalde de Toledo, le comentamos la idea de poner en marcha una comunidad energética y le apasiona este proyecto. Decidimos continuar con él, aunque en principio no estaba nada desarrollado y ya estábamos fuera de plazo con fondos europeos, pero desde el primer momento la implicación del ayuntamiento es absoluta. Nos dimos cuenta de que para sacar adelante la comunidad energética era necesario contar con el apoyo del ayuntamiento, y el ayuntamiento en ese sentido, desde el primer momento, se comprometió a ceder cubiertas municipales en edificios municipales que están a menos de 2 kilómetros del casco histórico para poder hacer las instalaciones fotovoltaicas. Esta comunidad energética del casco histórico se crea para dar servicio al casco histórico, un casco histórico que tiene la peculiaridad que no se pueden desarrollar ciertas actuaciones dentro del mismo porque tiene un nivel de protección muy alto y porque está prohibido por el plan especial, lo que se denomina el plan especial del casco histórico, la instalación de placas fotovoltaicas.
Cuando empezamos a trabajar, nadie había oído de lo que eran las comunidades energéticas. Empezamos a reunirnos con asociaciones de vecinos, con empresarios…, con todo el mundo. Como consecuencia de esta serie de reuniones, a un grupo de siete vecinos le resulta muy atractiva la idea y se pone en contacto con nosotros para empezar a trabajar en lo que sería la comunidad energética. Una vez ocurre esto, tenemos una demanda descomunal y llegamos a tener 200 solicitudes. Todos los conventos del casco histórico han pedido participar, distintas empresas de cierta envergadura del casco histórico también, y muchísimos ciudadanos. Entonces, esas solicitudes se atienden por orden de inscripción y actualmente tenemos 70 miembros de pleno derecho y una lista de espera de 67 socios.
¿Cuál es el estado actual?
La primera instalación, que se hace en la cubierta de la pista de patinaje de la Escuela de Gimnasia, ya está completamente terminada, y solo falta un trámite con Iberdrola para empezar ya con el vertido real a cada uno de los de los asociados. La segunda instalación, que se está llevando a cabo ahora, estará en la cubierta de la piscina del Salto del Caballo, y es necesaria para poder cubrir el consumo de los 70 socios.
La idea que estamos valorando, también para cubrir la demanda de solicitudes que tenemos, es ampliar a una única comunidad energética y que no se quede solo en autoconsumo fotovoltaico, sino que sea una comunidad energética de pleno derecho y con toda su funcionalidad. Hay espacio para cubrir esa demanda. Con cubiertas públicas podemos llegar a 500 kW instalados. Además, tenemos muy claro que en el momento que los asociados empiecen a ver en su teléfono móvil el ahorro económico, vamos a tener otro pico de peticiones. Por eso ya estamos trabajando buscando otras ubicaciones. El potencial de la comunidad energética que nosotros vemos es muy grande.
¿Cómo se puede participar?
Lo primero que se hace es una prescripción sin ningún tipo de coste, simplemente para testear la demanda que tenemos. Después, se pide una cuota de admisión de 150 euros para particulares y 250 euros para empresas. Además, a cada miembro se le hace un estudio individualizado para ver con qué porcentaje puedes participar de la instalación fotovoltaica. El ahorro que puede conseguir una familia está en torno a un 35 % - 40 % y para los negocios, que aquí son más intensivos, está en torno a un 60 % - 70 %. Pero todo esto va a tener un punto de inflexión en el momento en que se empiece a producir.
Y desde la OTC y la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda, ¿cómo han sido estos meses de trabajo?
Frenéticos. Nosotros habitualmente trabajamos por la tarde, pero hemos tenido reuniones por la mañana, por la tarde, e incluso por la noche y en fin de semana cuando nos lo pedían. Ha sido frenético, pero estábamos muy comprometidos con el tema y creemos en él.
Lo primero que hicimos fue leer todo lo que había en materia de energía y así decidimos que montar una comunidad energética era lo más sencillo. Y ha tenido una buena aceptación entre la gente, porque al final ellos son la comunidad energética. Nosotros solamente somos un acompañante y un asesor.
¿Qué planes a futuro tiene esta comunidad energética?
La principal es hacer una única comunidad energética para toda la ciudad de Toledo para así tener mucha más capacidad a la hora de negociar el precio con las distribuidoras o a la hora de ejecutar proyectos futuros. Nos encantaría sumar puntos de recarga, hacer una plantación masiva de árboles con los niños y jóvenes de los colegios, o empezar a hacer planes de rehabilitación energética para miembros de la comunidad.
En general, la intención es aprovechar las cubiertas del polígono industrial, con su parte residencial de 30.000 habitantes, y que sea la base de esa comunidad energética única, aunque esto es un proyecto muy ambicioso, muy de futuro. Lo que ha empezado con el casco histórico queremos ampliarlo a otros barrios y a toda la ciudad.

José Manuel López-Cogolludo Alonso, Gustavo Ladera Díaz-Chirón, Pedro Rodríguez Camaño
