Diez años de mandato, y diez años totalmente renovables podríamos decir. Para comenzar, ¿cómo resumiría esta década como presidente de Enercoop?
Ha sido una década de transformación profunda y responsable. Si tuviera que resumirla en una palabra, sería "evolución". Hemos continuado con el trabajo del anterior Consejo Rector, que apostó por pasar de gestionar un modelo de cooperativa eléctrica tradicional a liderar la transición energética desde el ámbito local, y ello se materializó en la instalación de la que fuera en su momento la mayor planta solar fotovoltaica del país con vertido a una red de distribución local.
Estos diez años han servido para establecer a Crevillent como un referente europeo en materia de energías renovables centradas en la sociedad. Además, materializar esta apuesta desde nuestra entidad demuestra que el cooperativismo no es un modelo del pasado, sino la herramienta más eficaz para afrontar los retos del futuro energético. Hemos trabajado para que la innovación tecnológica siempre vaya de la mano del retorno social y eso es lo que nos ha situado en el mapa como iniciativa ciudadana destacada.
Un 2025 de aniversario, de 100 años de historia. Sé que es difícil, pero ¿cómo le contaría a alguien este siglo de cooperativismo, actividad y energía?
Contaría la historia de un compromiso inquebrantable. Cien años atrás, un grupo de crevillentinos entendió que la energía era un bien esencial que debía ser gestionado por y para el municipio. Este siglo es el relato de cómo una pequeña comunidad en el sur de la provincia de Alicante ha logrado mantener su autonomía energética, reinvirtiendo cada esfuerzo en bienestar social, cultura y desarrollo. Es la historia de cómo la luz no solo ilumina hogares, sino que ayuda a dar forma y carácter a todo un pueblo.
Para entender lo que significa la Cooperativa Eléctrica para Crevillent, alguien de fuera tendría que empezar conociendo nuestra propia idiosincrasia y cómo hacemos compatible el cooperativismo energético bien entendido con las acciones de responsabilidad social corporativa. De esta manera, la Cooperativa gestiona, a través de su Fundación, desde una residencia de personas mayores dependientes hasta un tanatorio, reparte más de 60.000 euros en becas de estudio, colabora con la Cruz Roja, clubes deportivos, la Semana Santa o las fiestas de Moros y Cristianos, organiza eventos culturales… En definitiva, vertebra un tejido social, cultural y benéfico que permite a Crevillent ser mejor cada día.
¿Cuáles son esos hitos que nos han traído hasta aquí? ¿Qué ha sido lo que ha ido marcando el camino?
El camino ha sido largo, pero destacaría cuatro momentos fundamentales:
- La fundación en 1925. Supuso el nacimiento de la Cooperativa Eléctrica Benéfica San Francisco de Asís como respuesta a una necesidad básica. Tanto la elección de la tipología empresarial, la Cooperativa, como el espíritu emprendedor de sus fundadores pusieron las bases para crear la que posteriormente se definiría como “la obra maestra de un pueblo emprendedor”.
- La defensa de la posición sectorial. Entre 1940 y 1980 se produjo un rápido crecimiento empresarial a escala local con fuertes presiones sectoriales e intentos de absorción de la Cooperativa, y la limitación de la potencia de nuestra red que se resolvió con diálogo. Ahora, afortunadamente, las pequeñas compañías distribuidoras convivimos con naturalidad en nuestros territorios.
- La apuesta por la generación propia. El paso valiente hacia la producción de energía nos dio autonomía, primero en 1991 con la central minihidráulica “La Esperanza” en Calasparra (Región de Murcia), y después en 2007 con la instalación de la planta solar “El Realengo”. Este último fue, sin duda, el proyecto de mayor envergadura que ha afrontado el Grupo Enercoop en su historia y el que sentó las bases para definir el presente y el futuro del mismo.
- El impulso de las comunidades energéticas. Fue en 2019 cuando nuestra Cooperativa Eléctrica impulsó el proyecto Comptem (Comunidad Para la Transición Energética Municipal), siendo la primera de España. En esta comunidad, los consumidores, la propia ciudadanía, podemos beneficiarnos de las ventajas que implica el uso colectivo y compartido de la energía producida a partir de fuentes renovables, transformándonos así en “prosumidores”, y con clara proyección hacia “flexumidores”. Este cambio supone toda una revolución frente a los métodos cliente tradicionales y es el que ha cimentado las bases de nuestro futuro a corto y medio plazo.
Un camino que se inició con aquella primera junta directiva presidida por Vicente Magro Quesada. ¿Qué cree que les llevó a iniciar un proyecto así?
Muy probablemente les movió la necesidad y la solidaridad. En aquel entonces, el acceso a la electricidad era limitado y costoso. Aquellos pioneros, con Vicente Magro a la cabeza, tuvieron la visión de que la unión de la ciudadanía era la única vía para garantizar un servicio justo y universal. No buscaban rentabilidad económica, sino justicia y equidad social; un espíritu que, cien años después, sigue siendo el ADN de nuestra casa.
Y varios presidentes después, llega su turno. ¿Cómo surgió la oportunidad? ¿Se lo pensó?
Asumir la presidencia del Grupo Enercoop no fue una decisión meramente profesional o personal, fue, ante todo, una decisión de responsabilidad hacia mi pueblo, Crevillent. ¿Si me lo pensé? Por supuesto. Quien conoce la idiosincrasia de Crevillent sabe que la Cooperativa es el corazón de la localidad. No gestionamos solo kilovatios, gestionamos la confianza de miles de familias y el legado de nuestros antepasados. Sin embargo, lo que terminó por convencerme fue el momento histórico que nos tocaba vivir. Nos encontrábamos —y nos encontramos— en el inicio de la tan necesaria transición energética. Sentí que podía aportar una visión estratégica que combinara la prudencia necesaria para proteger el patrimonio de la Cooperativa con la audacia tecnológica y la convicción en nuevos modelos para convertirnos en los pioneros que hoy somos.
Con todos los proyectos y siendo pioneros en el campo de las comunidades energéticas, ¿en que están trabajando? ¿Cuáles son los planes a futuro del Grupo Enercoop?
Actualmente, nuestro buque insignia sigue siendo el ecosistema Comptem, que se ha convertido en un laboratorio real de lo que será el sistema eléctrico local del futuro. Con todo, nuestras líneas de trabajo actuales se centran en tres ejes fundamentales:
- Digitalización de redes y gestión de la demanda: Estamos implementando soluciones de digitalización avanzadas que nos permitan adaptar mejor el uso de nuestras redes al consumo de los usuarios. El siguiente paso implicará la instalación de sistemas de almacenamiento que nos permitan maximizar la autonomía energética y ayudar así a optimizar nuestra producción.
- Proyección Europea y Desarrollo Tecnológico. Participamos activamente en proyectos de innovación a escala autonómica, estatal y europea. Dentro de la I+D+i nosotros nos centramos exclusivamente en la “i” pequeña.
- Comunidades energéticas. con el proyecto Comptem buscamos, en el horizonte del año 2030, lograr que todos los hogares de nuestros cooperativistas, cerca de 10.000, estén abastecidos, al menos parcialmente, desde alguna célula de producción de autoconsumo colectivo o microplanta de generación renovable de pequeño o medio tamaño en nuestro municipio.
En definitiva, queremos demostrar que una entidad con 100 años de historia puede ser, a la vez, la empresa más moderna y eficiente en el nuevo paradigma de la transición energética. El futuro de Enercoop pasa por seguir siendo locales en el sentimiento, pero globales en la ambición tecnológica.
