La energía eólica y la energía solar fotovoltaica han generado más electricidad en la Unión Europea que los combustibles fósiles en 2025, con un récord del 30% de la generación de electricidad renovable, un punto por delante de los combustibles fósiles, que representaron el 29%, según el nuevo informe European Electricity Review publicado por el think tank Ember. Por primera vez, Ember ofrece una panorámica completa del sistema eléctrico europeo en 2025, analizando los datos de generación y demanda eléctrica de todo el año 2025 en los 27 países de la UE con el objetivo de entender el progreso de la región en la transición de los combustibles fósiles a la electricidad limpia. Durante la última década, la energía eólica y la solar han mostrado una tendencia al alza constante, que se aceleró en los últimos cinco años, cuando su cuota en la energía de la UE aumentó en más de 10 puntos porcentuales (del 19,7 % en 2020 al 30,1 % en 2025).
Este récord, señalan desde Ember, se debe en gran medida al fuerte impulso en la generación de la energía solar, que creció más de una quinta parte (+20,1%) por cuarto año consecutivo, generando un récord del 13% de la electricidad de la UE en 2025, por encima tanto del carbón como de la energía hidroeléctrica. En total, la energía solar generó un récord de 369 TWh en 2025, más del doble de la producción en 2020 (145 TWh), con una capacidad solar repartida casi a partes iguales entre parques solares a gran escala e instalaciones nuevas en tejados. Esto supone un aumento del 19 % en la capacidad instalada acumulada total en un solo año, más que cualquier otra fuente de energía. Y una tendencia generalizada porque todos los países de la UE registraron un aumento en la generación solar respecto al año anterior, en un contexto de fuerte expansión de la capacidad solar instalada en la región. Así, la energía solar fotovoltaica representó más de una quinta parte de la generación eléctrica en Hungría (28%), Chipre (25%), Grecia (22%), España (22%) y Países Bajos (21%).

Y es que, siguiendo el informe, las energías renovables proporcionaron casi la mitad de la electricidad de la UE (48%) a pesar de unas condiciones meteorológicas inusuales que provocaron una caída del 12% en la energía hidroeléctrica y del 2% en la eólica, aunque favorecieron a la solar. La energía eólica se mantuvo como la segunda fuente de electricidad más grande de la UE con un 17%, superando al gas. En España, las energías eólica y solar generaron el 42% de la electricidad en 2025. Por tanto, los signos de un cambio estructural son claros en toda la UE, ya que las energías eólica y solar generaron más electricidad que todas las fuentes fósiles en 14 de los 27 países de la UE en 2025. Este cambio se refleja también en la evolución de los últimos cinco años, durante los cuales estas fuentes han experimentado un crecimiento masivo en la UE (del 20% en 2020 al 30% en 2025). Por su parte, los combustibles fósiles han caído del 37% al 29% en el mismo periodo, mientras que las energías hidroeléctrica y nuclear se mantuvieron estables o descendieron ligeramente.

Además, el informe revela que las renovables en Países Bajos y Croacia han superado primera vez a los fósiles. En los Países Bajos, gracias al fuerte crecimiento de la energía solar (+31 % en comparación con 2024), mientras que el resultado de Croacia se vio impulsado por el fuerte crecimiento de la producción solar y eólica (+57 % y +19 % en comparación con 2024, respectivamente). Y destacan también países que antes dependían en gran medida del carbón, como Grecia, Bulgaria y Eslovenia, están muy cerca de alcanzar este punto de inflexión.
La autora del informe, Beatrice Petrovich: "Este hito demuestra lo rápido que están cambiando las cosas en el sector energético de la UE. En 2025, la energía eólica y solar generaron más electricidad en la UE que los combustibles fósiles por primera vez, proporcionando casi un tercio de la energía. El próximo reto será reducir considerablemente la dependencia de la UE del costoso gas importado. Mediante la inversión en todo el sistema eléctrico para aprovechar el potencial de las baterías, las redes y la tecnología electrificada, la UE puede utilizar la energía renovable autóctona para estabilizar los precios y protegerse contra el chantaje energético"
Las baterías pisan el acelerador en 2025
La mejora de la rentabilidad ya ha impulsado el despliegue de baterías y en 2025, las baterías de gran tamaño de la UE superaron los 10 GW. Esto supone más del doble de lo que era hace solo dos años, con 4 GW en 2023. Además, casi la mitad de las baterías a escala de red de la UE siguen concentradas en Italia y Alemania, aunque se iniciaron obras o se anunciaron proyectos en la mayoría de los países comunitarios. En 2025, la cartera de proyectos de baterías a escala de red alcanzó niveles récord en países como Grecia, España y Polonia, donde la capacidad operativa de las baterías a escala de red sigue siendo especialmente baja en comparación con la energía eólica y solar instalada. Alemania y Polonia lideran la cartera de proyectos de almacenamiento de baterías de la UE, seguidas de Italia. Si todos los proyectos en cartera se llevan a cabo, la capacidad superaría los 40 GW, lo que supone un crecimiento diez veces superior al de 2023, y estaría menos concentrada geográficamente. El gran aumento del valor de las importaciones de baterías chinas a la UE en los primeros 11 meses de 2025 es una señal de la solidez de la cartera de proyectos.
En España, si bien la capacidad de baterías actual es baja en relación con la capacidad instalada de energía eólica y solar, la cartera de proyectos alcanzó niveles récord en 2025. "Existe una oportunidad enorme para las baterías en España. Como uno de los principales productores de energía solar de Europa, los proyectos de baterías permitirían a España utilizar esa generación renovable en las horas de mayor consumo de gas para reducir aún más los precios de la electricidad", afirmó Wilmar Suárez, Analista de Energía de Ember. En este sentido, Ismael Morales, responsable de Políticas Climáticas de Fundación Renovables, defiende que "España se ha consolidado como uno de los líderes europeos gracias a la apuesta decidida en los últimos años por la energía renovable y la solar en particular. Tanto es así, que ahora generamos más de lo que consumimos. Por tanto, el reto actual de España viene por maximizar el consumo de toda la nueva generación renovable y ser capaces de almacenarla para darle la virtud de que, además de limpia, sea gestionable y poder seguir eliminando la influencia del gas".
Aumenta el gas mientras cae la energía hidroeléctrica
Por su parte, la generación de electricidad a gas aumentó un 8% en la UE en 2025, principalmente debido a la reducción de la producción hidroeléctrica. Sin embargo, el gas sigue en un declive de largo plazo en la UE y en 2025 aún siguió un 18% por debajo de su máximo más reciente en 2019. En España, la generación de electricidad a gas aumentó un 19%, manteniéndose un 28% más abajo de su pico en 2022. Esto se debió en parte al mayor uso de centrales de gas para servicios de red, que se espera que sea temporal. Otro factor que contribuyó a la subida de la generación a gas fue una menor generación hidroeléctrica. "Se espera que el aumento en el uso de gas en España para servicios de red sea temporal; los cambios normativos esperados desde hace tiempo, aprobados en junio de 2025, permitirán que las energías renovables gestionen el control de voltaje a partir de enero de 2026. Las alternativas limpias pueden limitar el uso de centrales de gas para servicios de red", afirma Wilmar Suárez, Analista de Energía de Ember.
El aumento del gas elevó la factura de importación de gas del sector eléctrico de la UE hasta los 32.000 millones de euros en 2025, un 16% más que el año anterior. Este es el primer aumento de los costos de importación de gas para la generación eléctrica desde la crisis energética de 2022, con Italia y Alemania como los países que asumieron el mayor gasto. Además, las horas con mayor uso de gas provocaron picos en los precios de la electricidad, con un aumento medio del 11% en esos periodos respecto a 2024. "La próxima prioridad de la UE debería ser reducir seriamente la dependencia del gas caro e importado. El gas no solo hace a la UE más vulnerable a chantajes energéticos, sino que también encarece los precios", añade la autora Beatrice Petrovich.
