Así lo defiende Juan de Dios, CEO de Bornay, quien sostiene que España tiene una oportunidad única para encabezar el desarrollo de la minieólica a escala continental. “España puede liderar la minieólica en Europa impulsando la generación distribuida hogar a hogar”, afirma, subrayando un cambio de paradigma: de los grandes parques energéticos a un modelo en el que cada usuario puede generar su propia electricidad.
Según el directivo, este enfoque responde a una necesidad creciente en el contexto europeo, ya que “existe una alta dependencia energética, y aunque avanzamos hacia las renovables, necesitamos sistemas más resilientes”, explica. En su opinión, la saturación de grandes infraestructuras renovables está favoreciendo el interés por soluciones descentralizadas y personalizadas, conocidas como modelos ‘one to one’.
España parte con ventaja, porque su abundancia de recursos eólicos, especialmente en zonas rurales y costeras, junto a su consolidada experiencia industrial en el sector, la sitúan en una posición privilegiada para liderar este ámbito. Además, la creciente demanda de autonomía energética entre consumidores refuerza el atractivo de estas tecnologías.
La alianza entre minieólica y fotovoltaica
La minieólica, en este contexto, se presenta como un complemento natural de la energía solar fotovoltaica. A diferencia de esta última, permite generar electricidad durante la noche o en condiciones de baja radiación solar. “Es una tecnología madura y perfectamente integrable en sistemas híbridos”, asegura Juan de Dios.
El potencial de este modelo no solo radica en su eficiencia técnica, sino también en su impacto social y económico. La generación distribuida puede contribuir a democratizar el acceso a la energía, reducir las pérdidas derivadas del transporte eléctrico y aumentar la independencia energética de hogares y pequeñas empresas.
No obstante, el desarrollo de la minieólica aún enfrenta obstáculos. Desde el sector señalan la falta de visibilidad frente a otras energías renovables, así como la necesidad de simplificar los trámites administrativos, adaptar la regulación y establecer incentivos específicos que impulsen su implantación.
“España tiene condiciones técnicas, industriales y climáticas para liderar el sector”, concluye Juan de Dios. “La minieólica debe ocupar un lugar relevante en las políticas de generación distribuida”.
Credenciales de Bornay
Fundada en 1970 en Castalla (Alicante), Bornay acumula más de medio siglo de experiencia en el desarrollo de soluciones eólicas de pequeña y mediana potencia. La compañía diseña y fabrica íntegramente sus equipos en España, en instalaciones basadas en principios de arquitectura bioclimática y abastecidas con energías renovables. Con presencia en más de 80 países, la empresa mantiene una apuesta constante por la innovación a través de su departamento de I+D+i, fiel a su misión original: llevar energía allí donde no la hay.
