Las labores de desmontaje comenzaron el 18 de diciembre de 2025 con la adecuación del terreno para instalar las grúas encargadas del desmontaje de los aerogeneradores, pero no fue hasta la segunda quincena de enero cuando, aprovechando una ventana de condiciones meteorológicas favorables -especialmente la ausencia de fuertes vientos-, se pudo ejecutar con seguridad la bajada de las estructuras.
Una vez completadas las maniobras aéreas, los trabajos continuaron a nivel de suelo con el desmantelamiento de todos los componentes, incluyendo las torres, la torre anemométrica, los cimientos y el cableado subterráneo que conectaba las instalaciones.
Más de 400 toneladas recicladas
El proyecto ha destacado también por su gestión de residuos. En total, se han tratado 340 toneladas de hierro y acero, 23 toneladas de equipos eléctricos y electrónicos, más de una tonelada de cables, 25 metros cúbicos de hormigón armado, 39 toneladas de fibra con elementos metálicos y cerca de 300 litros de aceite.
Todos estos materiales han sido derivados a gestores autorizados, garantizando su correcta reutilización o reciclaje y minimizando el impacto ambiental de la intervención.
Obras finalizadas con 22 días de antelación
Pese a las dificultades logísticas y meteorológicas propias del invierno, las obras han concluido 22 días antes del plazo previsto. Desde el Consorcio han atribuido este resultado a la coordinación entre las empresas implicadas y a la planificación técnica del proyecto.
El conseller de Medio Ambiente, Reserva de Biosfera y Cooperación y presidente del Consorcio, Simón Gornés, ha valorado positivamente la ejecución: "La buena planificación y la coordinación técnica han sido clave para completar una actuación compleja con garantías de seguridad y eficiencia".
Un nuevo futuro en estudio
El desmantelamiento no supone el fin del aprovechamiento eólico en la zona. El Consorcio prevé ahora instalar una antena de medición para analizar la intensidad del viento a distintas alturas en Milà. Estos datos permitirán evaluar la viabilidad de un nuevo parque eólico.
Según Gornés, este será un proceso abierto: "Una vez tengamos los datos, se iniciará una valoración que permitirá abrir un proceso de decisión consensuado con la sociedad menorquina sobre el futuro del parque".
Ahora, con el cierre de esta infraestructura y la mirada puesta en nuevas oportunidades energéticas, Menorca avanza hacia una transición energética planificada y basada en la economía circular.
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