El World Forum Offshore Wind (WFO) Global Summit 2026 de Barcelona, una de las citas internacionales más relevantes del sector, ha reunido a cerca de dos centenares de asistentes durante dos días de debates sobre tendencias, retos y oportunidades de esta tecnología renovable. En el marco del congreso, el puerto tarraconense ha mantenido numerosos contactos y reuniones de trabajo con actores clave de la industria que han manifestado su interés por convertir el puerto catalán en una base que dé servicio a los futuros parques eólicos flotantes que se desarrollarán en aguas del Mediterráneo occidental.
Ubicación, capacidad industrial y un muelle clave
La hoja de ruta del puerto Tarragona pasa por ser un centro neurálgico para la construcción, montaje, logística, transporte y mantenimiento de los aerogeneradores flotantes que formarán parte de los próximos desarrollos marinos. Esta estrategia ha captado la atención de los principales agentes de la cadena de valor de la eólica flotante, que destacan una combinación de factores difícil de replicar.
Entre los elementos más valorados aparece la ubicación del puerto para atender la futura demanda en el Mediterráneo occidental, así como sus características técnicas. En este punto, el proyecto de ampliación del Muelle de Baleares -una infraestructura diseñada como terminal exclusiva para cruceros- emerge como una pieza central, ya que aportará el calado, la superficie y la línea de atraque necesarios para afrontar operativas especialmente complejas, propias del despliegue de plataformas flotantes y del ensamblaje de grandes componentes.
Más allá de la infraestructura portuaria, el sector ha puesto el foco la importancia de las condiciones meteorológicas de Tarragona para facilitar las maniobras y trabajos que requiere esta industria. También se ha destacado el alineamiento de la Autoridad Portuaria con la administración local y catalana, un aspecto que el sector considera clave para acelerar la planificación y reducir incertidumbres.
A ello se suma la presencia de un tejido tecnológico altamente especializado en el entorno más cercano y la capacidad industrial del territorio, dos palancas que refuerzan la viabilidad de una cadena de suministro competitiva. Con este conjunto de factores, Tarragona se consolida -según se remarcó en el congreso- como uno de los enclaves con mayor potencial del Mediterráneo occidental para el desarrollo de la eólica marina flotante.
Retos del sector
El congreso también ha servido para poner sobre la mesa los principales desafíos que afronta la eólica flotante. Entre las conclusiones compartidas por los participantes, destaca la necesidad de contar con una hoja de ruta clara y definida, tanto a nivel estatal como europeo, que permita desplegar industria y atraer inversión con mayor certidumbre.
En este sentido, se ha apuntado que un enfoque de desarrollo "parque a parque" no resulta rentable, lo que refuerza la idea de planificar con visión de conjunto. Asimismo, los asistentes han coincidido en la importancia de estandarizar soluciones y componentes -los elementos que permiten materializar los aerogeneradores flotantes- con el objetivo de ganar competitividad, reducir costes y acelerar los plazos.
Así, con su presencia en Barcelona y el respaldo creciente de la industria, el puerto de Tarragona refuerza su apuesta por ocupar un lugar central en el mapa energético del Mediterráneo, ya que no es un puerto pensado solo para mover mercancías, sino para ensamblar la transición energética.
