Desde la AEE destacan que en un escenario internacional marcado por la volatilidad de los mercados energéticos y las tensiones geopolíticas, el avance de la eólica adquiere un valor estratégico creciente, ya que su desarrollo contribuye a reforzar la autonomía energética, reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y aumentar la resiliencia del sistema eléctrico.
En concreto, durante 2025, el sector ha sumado un impulso significativo con la entrada en funcionamiento de 44 nuevos parques eólicos, que aportan 1.411,40 MW adicionales. A esta cifra se añade el efecto de la repotenciación de siete parques, que ha incrementado la capacidad en 9,48 MW. En conjunto, el crecimiento neto asciende a 1.420,88 MW.

Con estos datos, España cuenta actualmente con 1.454 parques eólicos operativos, reflejo de un modelo energético cada vez más diversificado, competitivo y menos expuesto a riesgos externos.
La repotenciación gana protagonismo
Uno de los vectores clave del desarrollo eólico es la repotenciación, una estrategia que permite optimizar el recurso eólico y mejorar la eficiencia sin necesidad de ocupar nuevos emplazamientos. En los siete parques recientemente repotenciados se han sustituido instalaciones por un total de 109,12 MW, mientras que otros 116,25 MW ya han sido desmantelados y están pendientes de renovación, prevista para 2026 en tres nuevos parques.
Destaca el caso del parque eólico Aldeavieja, en Santa María del Cubillo (Ávila), donde la sustitución de 22 aerogeneradores antiguos (14,52 MW) por solo cuatro nuevos (24 MW) ha permitido incrementar la potencia en 9,48 MW. En otros proyectos, aunque la potencia instalada se ha mantenido, se ha logrado una mejora sustancial en eficiencia y rendimiento.
Este avance confirma la tendencia del sector hacia la modernización tecnológica y la optimización de infraestructuras existentes, reforzando su papel como elemento clave de un "escudo energético" frente a la incertidumbre global.
Aragón y Castilla y León lideran el crecimiento
El desarrollo eólico mantiene además una fuerte implantación territorial. Aragón y Castilla y León encabezan la nueva potencia instalada en 2025, con 611,4 MW y 566,38 MW respectivamente. Les siguen Galicia (70,6 MW), Navarra (66 MW), La Rioja (63,8 MW), Andalucía (37,2 MW) y Canarias (5,5 MW).
Esta distribución refleja no solo el potencial de recurso eólico en distintas regiones, sino también el impacto positivo del sector en el desarrollo económico local, la generación de empleo y la cohesión territorial. En conjunto, el crecimiento registrado en 2025 refuerza la posición de la energía eólica como uno de los principales motores de la transición energética en España, llamada a desempeñar un papel aún más relevante en los próximos años.
