En un momento en que la expansión de las energías renovables plantea el desafío de minimizar impactos ambientales, el caso de Ghoubet, ubicado en Yibuti (África Oriental), ilustra una tendencia creciente: la digitalización de la gestión ecológica. La energía del viento puede ser limpia, pero su verdadera sostenibilidad depende de algo más que megavatios: requiere datos, algoritmos y decisiones en tiempo real para que el progreso no vuele más rápido que la vida silvestre.

Para ello, DTBird ha incorporado sistemas avanzados de monitorización medioambiental basados en inteligencia artificial. En concreto, el parque eólico Ghoubet contará con los sistemas DTBird F4 y DTBat Q2, diseñados para detectar la presencia de aves y murciélagos en las proximidades de los aerogeneradores y reducir el riesgo de colisiones.
El parque eólico Ghoubet está compuesto por diecisiete aerogeneradores Siemens Gamesa SG132, que suman una potencia instalada de 60 megavatios. Cada turbina alcanza una altura de rotor de hasta 150 metros y se sitúa aproximadamente a un kilómetro al oeste del lago Ghoubet, en una zona estratégica para el desarrollo energético del país. La instalación refuerza la infraestructura eléctrica nacional con una fuente fiable y sostenible, en un contexto regional marcado por el crecimiento de la demanda energética.
DTBird F4 y DTBat Q2
Los sistemas de IA impulsados por la empresa española funcionan mediante análisis automatizado de imágenes y algoritmos de inteligencia artificial capaces de identificar especies y patrones de vuelo en tiempo real. Cuando detectan un riesgo, pueden activar mecanismos de disuasión o incluso ordenar la parada temporal de la turbina. Se trata de un enfoque que combina tecnología de visión artificial con protocolos de gestión ambiental, alineado con estándares internacionales de conservación.
Especies vulnerables
Entre las especies objetivo figuran el alimoche común (Neophron percnopterus), el más pequeño de los buitres europeos, que está catalogado como amenazada en diversas regiones, así como aves migratorias que atraviesan el corredor del Cuerno de África. En cuanto a los murciélagos, todas las especies presentes en la zona son consideradas de interés, dada su vulnerabilidad frente a las infraestructuras eólicas y su papel clave en los ecosistemas.

La instalación en Ghoubet supone además la primera entrada de DTBird & DTBat en el continente africano y el decimoséptimo país en el que opera la compañía. Fundada en 2003 y con sede en Madrid, la empresa realizó su primera instalación en un aerogenerador en España en marzo de 2009. Desde entonces, ha desplegado más de 500 unidades de sus sistemas DTBird y DTBat en parques eólicos de distintos continentes, consolidándose como pionera en la comercialización de soluciones de monitorización de aves mediante análisis de imagen e inteligencia artificial.
Red Sea Power, promotora y operadora del parque eólico Ghoubet, lidera el desarrollo de proyectos independientes de energía eólica en la región. Con sus 60 MW de potencia instalada, Ghoubet no solo amplía la capacidad renovable de Yibuti, sino que incorpora desde su diseño un modelo de integración tecnológica orientado a compatibilizar la generación eléctrica con la protección de la biodiversidad.
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