Siemens Energy, que emplea actualmente a unas 103.000 personas en más de 90 países, se mantiene como uno de los líderes mundiales en energías renovables a través de su filial eólica, Siemens Gamesa, y estima que aproximadamente una sexta parte de la electricidad global se genera con tecnologías desarrolladas por la compañía europea.
La compañía, con un beneficio neto de 1.685 millones de euros en el último ejercicio fiscal, describe 2025 como “el ejercicio más exitoso hasta la fecha en la todavía joven historia de la empresa”, según el presidente del consejo de supervisión de Siemens Energy, Joe Kaeser, que también destaca "el comportamiento bursátil de la acción", que ha situado al grupo entre las seis compañías de mayor valor dentro del DAX, el principal índice de la Bolsa alemana.
Con la vuelta al dividendo y un sólido respaldo accionarial, Siemens Energy consolida su recuperación financiera y refuerza su posición como uno de los actores clave en la transición energética internacional. La decisión ha sido respaldada de forma prácticamente unánime durante la junta general de accionistas celebrada este jueves en Berlín, donde todos los puntos del orden del día fueron aprobados con el apoyo del 99,99% del capital con derecho a voto.
