Según explica Orsted en un comunicado, el proyecto -ubicado a 35–60 kilómetros de la costa del condado taiwanés de Changhua- ha alcanzado varios hitos técnicos, ya que es el primer parque eólico marino de Asia-Pacífico en desplegar a gran escala cimientos tipo "suction bucket" sin pilotes que reducen el ruido submarino a niveles cercanos al fondo natural, y es también el primero del mundo en instalar turbinas de 14 MW con palas de 115 metros, las más grandes existentes. Además, la instalación de los 66 aerogeneradores se ha completadoen solo 275 días, marca que consolida un hito para la industria eólica marina en la región Asia-Pacífico.
La construcción del proyecto, que inyecta energía limpia a la red desde julio de 2025, comenzó en febrero de 2025 y la instalación de turbinas se inició en abril del mismo año, tarea que llevó a acabo el proveedor Siemens Gamesa con el buque de instalación Wind Maker, construido por Cadeler. La entrada en operación comercial completa de Greater Changhua 2b y 4 está prevista para el tercer trimestre de 2026.
Greater Changhua 2b y 4 tiene además un carácter pionero: es el primer proyecto eólico marino en Asia-Pacífico que suministra electricidad renovable a un cliente corporativo de Orsted mediante un acuerdo corporativo de compra de energía (PPA) firmado en 2020. Desde que alcanzó su primer suministro eléctrico en julio de 2025, el parque ya está inyectando energía renovable a la red nacional.
"Con todas las turbinas ya instaladas, hemos alcanzado un hito importante tanto para la expansión de la eólica marina en Taiwán como para el histórico portafolio de construcción de Orsted, que asciende a 8,1 GW", ha señalado Per Mejnert Kristensen, CEO de la región Asia-Pacífico de la compañía.
Por su parte, Jayaram Naidu, director general de Greater Changhua Offshore Wind Farms, ha subrayado la complejidad operativa del proyecto: completar la instalación de un parque de 920 MW en una sola temporada supone un logro significativo, especialmente debido a la limitada ventana climática que ofrecen las condiciones marítimas del Estrecho de Taiwán. El resultado, explicó, refleja una ejecución disciplinada, una gestión rigurosa de riesgos y una estrecha coordinación entre operaciones marítimas, logística y planificación de instalación, respaldadas por una sólida cultura de seguridad.
Con la instalación completada, el enfoque del proyecto se centra ahora en la puesta en servicio de todas las turbinas, las pruebas del sistema eléctrico y la finalización de los trabajos de cableado marino.
