El motivo alegado por el DOI para la suspensión es el “riesgo para la seguridad nacional que plantean estos proyectos” y que han sido “identificados por el Departamento de Guerra en informes clasificados recientemente completados”.
Entre los proyectos afectados se encuentra el parque Vineyard Wind 1 de Avangrid, filial estadounidense de Iberdrola, y el fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP). El parque está situado frente a la costa de Massachusetts y 50 de sus turbinas se encuentran en servicio desde hace meses. Suman unos 650 MW, y están generando electricidad para unos 400.000 hogares. Las 12 turbinas restantes previstas añadirían 156 MW mas de capacidad.
Las otras cuatro instalaciones afectadas por la suspensión son Revolution Wind, de 704 MW frente a la costa de Rhode Island y promovido por Orsted; Coastal Virginia Offshore Wind, de 2.600 MW y desarrollado por Dominion Energy; Sunrise Wind, de 924 MW (Ortsted); y Empire Wind 1, de 810 MW, impulsado por Equinor.
En el marco de su ofensiva contra las energías renovables, el pasado mes de septiembre Donald Trump ya revocó la autorización (dada por la anterior administración de Joe Biden) para la construcción de otros dos proyectos eólicos marinos de Iberdrola: New England Wind 1 y 2, si bien en ambos casos las obras aún no habían comenzado.
En el caso de Vineyard Wind 1 –el primer gran parque eólico offshore del grupo español en EEUU– la orden del DOI permite a la instalación seguir produciendo energía con ese 80% de turbinas ya operativas, “por lo que las nuevas directrices no modifican la explotación ordinaria del parque”, según informa Europa Press, citando como fuente Iberdrola. La compañía, continua Europa Press, “no prevé efectos relevantes en las cuentas del grupo derivados de esta medida".
En su hoja de ruta hasta 2028, presentada el pasado mes de septiembre, la multinacional española contempla destinar más de 16.000 millones de euros de inversión en EEUU hasta 2028. Actualmente tiene cerca de 11.000 MW en operación en el país. Alrededor del 80% de su negocio en redes eléctricas de transporte y distribución.
