El encuentro llega en un momento que la propia organización describe como decisivo, ya que "Europa no puede permitirse perder tiempo". Con una competencia global en aumento, la guerra de Rusia en Ucrania aún en marcha y unas relaciones transatlánticas marcadas por la incertidumbre, WindEurope subraya que el tablero energético se ha vuelto también un tablero estratégico. Mientras tanto, China acelera su electrificación e innovación, y la desinformación crece, "socavando la unidad y el apoyo público a la descarbonización".
En ese escenario, el mensaje central de la cita madrileña es contundente: el objetivo de cero emisiones netas no es un lujo, sino "una necesidad estratégica". Y, para WindEurope, la energía eólica debe actuar como catalizador hacia una electricidad "barata, limpia y autóctona" para avanzar hacia una Europa más independiente.
La sede será IFEMA Madrid, un recinto que contará con 43.000 metros cuadrados de espacio expositivo, pensado para facilitar el networking y el intercambio comercial, además de los debates técnicos y regulatorios. Según la organización, el programa incluye más de 80 sesiones y más de 400 ponentes procedentes de la industria, gobiernos, ONG, finanzas y otros ámbitos vinculados a la transición energética. También se anuncian decenas de eventos sociales y paralelos, diseñados para ampliar las conexiones entre empresas, instituciones e inversores.
La Asociación Empresarial Eólica (AEE) participará como partner colaborador en la organización, reforzando el papel de España como anfitriona en un sector donde el país combina instalación, industria y experiencia operativa.
España como escaparate: 31.679 MW instalados y liderazgo industrial
WindEurope pone el foco en el "impresionante historial" español: 31.679 MW de capacidad eólica instalada y un papel destacado en la fabricación eólica europea. Con Madrid como escenario, el evento busca exhibir "la fortaleza y el potencial" de una industria que el sector considera crucial para la competitividad y la seguridad energética del continente.
Energía Eólica: barata, limpia y estratégica
La edición 2026 quiere ser también un punto de inflexión narrativo: frente a los "relatos falsos" y el ruido informativo, WindEurope pretende reforzar el consenso social y político alrededor del despliegue eólico. Para ello, estructura su defensa en tres grandes ideas:
Desbloquear cuellos de botella para recuperar el relato
Más allá del escaparate tecnológico, la gran discusión de Madrid girará en torno a cómo acelerar el despliegue y eliminar cuellos de botella que frenan nuevos proyectos, en un momento en el que la transición energética se cruza con la política industrial, la seguridad y la cohesión social.
WindEurope resume el espíritu del encuentro como un evento "de la industria, para la industria", con ambición continental y un mensaje simple: el viento no solo ayuda a descarbonizar, también ayuda a sostener la autonomía económica y estratégica de Europa. Madrid será, durante tres días, el lugar donde ese argumento buscará convertirse en hoja de ruta.
