La nueva fiscalidad declara como objetivos (1) la reducción del "exceso de capacidad productiva" en el país; (2) el freno a la competencia "excesiva" de precios; (3) el fomento de la innovación; y (4) evitar fricciones comerciales. El volantazo fiscal está llamado a marcar así un giro estratégico, que debería conducir -según algunas voces- hacia un crecimiento de mayor valor y sostenibilidad en el sector energético del país asiático. Los expertos estiman que la medida tendrá un impacto directo en la estructura de costes de fabricantes, distribuidores e importadores internacionales, incrementando los precios de la fotovoltaica entre un diez y un veinte por ciento a nivel mundial. Así, podríamos estar en la antesala del final de la era de los paneles "ultra baratos". Algunos analistas prevén un aumento de envíos al exterior en este primer trimestre de 2026, antes de que entren en vigor las medidas.
El fuerte incremento del precio del polisilicio (+30%), sería otro de los factores que, según algunos actores del sector, como la empresa alemana 1Komma5º, estaría presionando los costes de módulos y sistemas de almacenamiento. En China -explican desde esta empresa-, varios fabricantes han acordado reducir la producción para frenar una situación previa de sobreoferta. Como consecuencia, el verano pasado el precio spot (al contado) de un kilogramo de polisilicio aumentó un 30% -insisten-, pasando de unos cuatro euros a más de cinco euros. Actualmente, su precio se sitúa en torno a 6,39 € por kilogramo (a fecha de 19 de enero de 2026).
Además, los precios de las obleas fotovoltaicas, las células solares, el vidrio y, especialmente, la plata -añaden desde el grupo alemán- también han aumentado desde septiembre de 2025: "esta tendencia se aceleró aún más a finales de 2025 y principios de 202"6. Así las cosas, el sector espera incrementos adicionales de costes en los módulos solares, los sistemas de almacenamiento con baterías y otros componentes electrónicos.
"La eliminación de las devoluciones a la exportación, por sí sola, incrementará el precio de los módulos en torno a un 10%", según Mariana Sánchez, jefa de operaciones y cofundadora de 1Komma5°. "Combinado con el aumento de los precios de las materias primas, esperamos subidas -advierte Sánchez- de entre el 15% y el 20% en determinados componentes. A medio plazo, los clientes finales también se verán afectados".
En España, el impacto del aumento de los costes de las materias primas aún no se percibe en toda su magnitud. En la primavera de 2025, los precios medios de los sistemas fotovoltaicos completos alcanzaron un mínimo histórico. Desde entonces, los precios de los módulos han aumentado ligeramente.
Desde la empresa alemana consideran que "quienes estén valorando invertir en un sistema fotovoltaico todavía pueden beneficiarse de los precios actualmente más bajos".
China lidera el sector fotovoltaico mundial, siendo el mayor productor de paneles solares. Además, el gigante asiático es la primera potencia del mundo por capacidad solar fotovoltaica instalada, muy por delante del resto de naciones. Solo en 2024, instaló una cifra récord de 277 GW, superando la capacidad del resto del mundo combinado.
A mediados de 2025, la capacidad solar total de China superó los 1.100 gigavatios.
Los diez principales fabricantes del planeta (según el índice InfoLink) enviaron 502 gigavatios de módulos solares en 2024, cifra que supone un aumento del 22% respecto a 2023 (413 GW). La consultora InfoLink previó a principios del año pasado hasta 603 GW de envíos para este 2025 que acabamos de cerrar y que lógicamente aún no cuenta con datos consolidados.
Según el listado InfoLink 2024, Jinko, Longi, JA Solar y Trina coparon los cuatro primeros puestos de la clasificación, posiciones que vienen ocupando desde 2019. Por sí solas, estas cuatro empresas concentran el 60% del volumen total de envíos. Les siguen Tongwei, Astronergy, Canadian Solar, GCL, DAS Solar y Yingli. Todas las compañías citadas son chinas, menos Canadian Solar, que es chino canadiense.
