El desafío: operar en un “cementerio de electrónica”
A diferencia del entorno controlado de la logística, estos robots AGV tienen que hacer frente a temperaturas internas superiores a 80°C, pendientes de 60° y el fenómeno de la "cementación" (polvo adherido por humedad). El error común en su diseño es dimensionar la tracción ignorando estos picos de carga variable. Se podrían utilizar simulaciones con gemelo digital para predecir cómo afectarán estas pendientes mencionadas al par torsión, evitando sobredimensionamiento (que añade peso innecesario al robot).
La elección crítica: BLDC vs. Stepper
La ingeniería del accionamiento define la integridad del activo. El uso de motores paso a paso (stepper) conlleva riesgos graves: su vibración puede generar resonancias que inducen micro-grietas en las células de silicio. La alternativa técnica validada son los motores Brushless DC (BLDC), cuya eficiencia del 95% permite reducir un 15% el peso de las baterías de Li-ion sobre la estructura. Además, con esto también se cierra el círculo de la economía circular y la reducción de la huella de carbono en la fabricación del robot.
Control FOC y mecánica híbrida
Desde CLR (Compañía Levantina de Reductores) se señala que “la supervivencia del robot depende del control en lazo cerrado (FOC). Esta tecnología permite aplicar freno regenerativo en descensos y un boost de par ante la cementación. Mecánicamente, la industria avanza hacia una hibridación: reductores planetarios para maximizar la densidad de par y sistemas de tornillo sinfín para garantizar el autobloqueo de seguridad en pendiente, todo blindado bajo normativas IP67 contra el polvo fino”.
Al final, la inteligencia del software de un AGV solar es irrelevante si su mecánica no es capaz de sobrevivir al desierto.
No estaría mal que cada una de las siglas utilizadas en el artículo fuera acompañada de su significado y , tal vez, de un enlace que explique los aspectos más relevantes de la solución técnica a la que se refiere. Gracias.
