El año 2025 resultó mas positivo para las instalaciones de almacenamiento en baterías, que aumentaron hasta su nivel anual más alto, según el informe: crecieron un 30% por encima del récord anterior, establecido el año previo, y fueron cuatro veces mayores que las instaladas apenas tres años antes.
Funcionarios de la administración Trump no han criticado las baterías tanto como han criticado la energía solar y la eólica.
“El énfasis en la política energética federal durante 2025 en los combustibles fósiles y el alejamiento de las renovables tuvo un impacto, definitivamente, en la industria solar”, dijo Michelle Davis, responsable global de energía solar en Wood Mackenzie Power & Renewables.
Respecto a la guerra con Irán, que ha elevado drásticamente los precios del petróleo y del gas natural, el informe señala que aún es demasiado pronto para decir cómo afectará a las energías renovables. “Un aumento sostenido de esos costes podría impulsar a empresas y personas de todo el mundo a comprar más paneles solares y baterías. Pero algunos responsables políticos podrían responder reduciendo los objetivos de energía limpia y aumentando los subsidios a los combustibles fósiles”, señalan los autores del trabajo.
El gobierno de Estados Unidos comenzó a realizar cambios drásticos en las políticas energéticas cuando el presidente Trump volvió al poder. El verano pasado, el Departamento de Energía anunció planes para recortar cientos de millones de dólares de programas federales de energía renovable y eficiencia, dirigidos en gran medida a la energía solar y eólica. Otros departamentos y agencias gubernamentales también han retrasado revisiones ambientales y de otro tipo para proyectos solares y eólicos.
El secretario de Energía de Trump, Chris Wright, ha criticado con frecuencia las energías renovables, describiéndolas como insuficientes y poco fiables, mientras elogia y dirige más financiación federal a proyectos de carbón, gas natural y energía nuclear.
Pese a ello, la Energy Information Administration, una división del Departamento de Energía, estima que la energía solar representará algo más de la mitad de los nuevos proyectos de generación eléctrica este año en EEUU. Se espera que más de la mitad de esas nuevas instalaciones se realicen en Texas, Arizona, California y Michigan.
“Esperamos que 2026 sea otro gran año para las nuevas incorporaciones de energía solar”, dijo la agencia en un comunicado el mes pasado.
Sí a las baterías
La postura del gobierno Trump respecto a las baterías, fundamentalmente las utilizadas por empresas energéticas y otros negocios para almacenar y liberar electricidad, es mas favorable. Muchos proyectos de baterías están siendo aprobados y construidos, especialmente en California y Texas.
El mayor uso de energía solar es precisamente una de las principales razones por las que la industria energética está instalando muchas baterías, que pueden absorber el exceso de electricidad generado durante el día para utilizarlo por la noche o a primera hora de la mañana. Ademas de las industrias, muchos particulares están comprando baterías como parte de un sistema solar doméstico y para protegerse contra cortes de electricidad.
No obstante, Darren Van’t Hof, presidente interino y director ejecutivo de la Solar Energy Industries Association, advierte que “sin una corrección del rumbo en las acciones federales dirigidas a la industria, los estadounidenses se enfrentarán a precios de electricidad más altos y a un sistema energético menos resiliente”.
