Con una potencia estimada de 5 MW, la planta geotérmica que permitirá evitar el consumo de 72.000 barriles de petróleo en la isla se ubicará cerca del punto limpio municipal, integrándose en el entorno. El proyecto, que cuenta con los informes favorables del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, la Comisión Europea y el Ministerio para la Transición Ecológica, cuenta con una inversión total de 86 millones de euros, de los cuales el 50% está subvencionado por el Estado.
Durante el encuentro se presentó una recreación gráfica que muestra cómo quedaría integrada una futura central geotérmica en el entorno del municipio. La sesión contó con la participación del presidente de EGC y consejero insular de Innovación, Juan José Martínez; el director de DISA Renovables, Joaquín Gurriarán; el director del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), Nemesio Pérez, y una amplia representación vecinal.
Para ofrecer una idea del posible futuro inmediato de la geotermia en el archipiélago, se mostraron ejemplos internacionales, como la planta de San Miguel (Azores), que cubre ya el 21% de la demanda eléctrica local, y se presentaron imágenes históricas de sondeos en Tenerife y Lanzarote que no dejaron huella ambiental.
El potencial geotérmico de Vilaflor
"La energía geotérmica sería como si nos tocara la lotería. Actualmente solo contamos con un 20% de energías renovables y dependemos de la fotovoltaica y la eólica, por lo que este proyecto nos permitirá dar un salto real hacia un modelo sostenible y estable, con un impacto mínimo en el territorio", afirmó el presidente de EGC.
Martínez explicó que las investigaciones emplearán agua procedente de la desaladora de Fonsalía, recientemente ampliada, y garantizó que "no competirá con la destinada al regadío". Además, detalló que "los trabajos durarán entre tres y cuatro meses y generarán molestias mínimas".
Por su parte, el director de DISA Renovables, Joaquín Gurriarán, destacó la magnitud del proyecto, que ha contado con la participación de más de 200 profesionales durante dos años y medio de estudios. "Estamos impulsando una iniciativa pionera en España. La geotermia aportará tranquilidad frente a los apagones y reducirá la dependencia de los combustibles fósiles", señaló.
Gurriarán precisó que la fase actual corresponde únicamente a sondeos de investigación, y que la ubicación final de la planta podría variar entre tres y siete kilómetros del punto inicial, según el potencial detectado. Si todo avanza según lo previsto, la primera central geotérmica de Canarias podría estar operativa en 2030.
El director de Involcan, Nemesio Pérez, recordó que desde la década de 1970 se sabe que Canarias es el único territorio español con potencial geotérmico de alta entalpía (magnitud termodinámica que representa la cantidad total de energía que un sistema termodinámico puede intercambiar con su entorno en condiciones de presión constante). "Llevamos décadas investigando y no podemos dejar pasar esta oportunidad. Si quieres ganar el partido, hay que jugarlo", afirmó.
Pérez resaltó la importancia de reforzar la información y la participación ciudadana, y señaló que los sondeos profundos aportarán datos inéditos sobre la composición y evolución geológica del subsuelo tinerfeño.
Sobre Energía Geotérmica de Canarias
Energía Geotérmica de Canarias (EGC) es un consorcio público-privado formado por el Cabildo de Tenerife, a través del ITER e Involcan, junto con DISA y la empresa islandesa Reykjavik Geothermal. Su objetivo es explorar y desarrollar el potencial geotérmico de la isla mediante permisos de investigación y estudios de viabilidad. El proyecto cuenta con 43,2 millones de euros de financiación procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España y de los fondos Next Generation de la Unión Europea, con el propósito de convertir a Canarias en una región líder en energía geotérmica en España.
