A estas campañas, hay que sumar otras más anunciadas para finales de 2025, según señala el Consejo Europeo de Energía Geotérmica (EGEC) en su informe anual del Mercado Geotérmico, presentado este semana y en el que la asociación analiza las tendencias del mercado y la evolución de la geotermia en el continente europeo.
El repaso indica que a finales de 2024, un total de 147 centrales eléctricas geotérmicas estaban en funcionamiento en toda Europa, y otras 50 se encuentran en diversas fases de desarrollo. La últimas en entrar en funcionamiento son una central en Austria y dos en Turquía, que suman conjuntamente 40 MW de capacidad de generación eléctrica de carga base.
Para 2026, EGEC prevé un aumento exponencial del número de pozos que se perforarán. Esto se debe al elevado número de proyectos de energía geotérmica que se están desarrollando actualmente en toda Europa -incluidas unas 50 centrales eléctricas y más de 500 proyectos DHC (redes de calor y frío) -, así como al crecimiento continuo del número de campañas de exploración que se ponen en marcha.
El buen ritmo de crecimiento de la calefacción y refrigeración geotérmicas urbanas (GeoDHC) es otro indicador del positivo avance de la energía geotérmica europea. En 2024 se pusieron en marcha diez nuevos GeoDHC: tres en Polonia, dos en el Reino Unido y uno en Francia, Grecia, Rumanía, los Países Bajos y España (Pozo Fondón, en Langreo, que hibrida geotermia y biomasa). Con ello, el número total de centrales GeoDHC operativas en Europe asciende a 412, con planes para unos 500 proyectos adicionales en diferentes fases de desarrollo.
No obstante, según advierte Philippe Dumas, secretario general de EGEC, “el ritmo de crecimiento dependerá también de que exista un marco financiero, normativo y político favorable que fomente las inversiones en proyectos geotérmicos”.
Además, en 2024 bajaron las ventas de bombas de calor geotérmicas en todos los países europeos excepto Suiza, lo que, de acuerdo con EGEC, puede atribuirse a la falta de normativas y políticas favorables. Su esperanza está puesta en que el próximo Plan de Acción Geotérmico Europeo, cuyo objetivo es contar con 250 GW de capacidad geotérmica para 2040, contribuya a crear condiciones más favorables para el crecimiento de este sector.
“Mientras la Comisión Europea prepara el Plan de Acción Geotérmico Europeo, somos optimistas en cuanto a que la energía geotérmica será finalmente reconocida como piedra angular de un futuro energético sostenible, resistente y neutro en carbono para Europa”, concluye
Miklos Antics, presidente de EGEC.
