Dos de las cuatro unidades ORC existentes en la central de Ribeira Grande, de 2,5 MW cada una, se sustituirán por una nueva unidad de 5 MWe. El sistema ORC de Exergy, basado en un ciclo de un solo nivel de presión, aprovechará el recurso geotérmico que hay en esta zona y que fluye a 150°C tanto en fase de salmuera como de vapor, para producir electricidad limpia utilizando la tecnología de turbina Radial Outflow de Exergy.
El ciclo está diseñado para aprovechar todo el contenido de calor disponible del vapor, minimizando la pérdida de fluido geotérmico. Se generarán aproximadamente 5,3 MWe de potencia neta (superando los 5 MWe solicitados por el cliente), mejorando así la competitividad global de los sistemas. Otra novedad es que utilizará un sistema de condensación refrigerado por aire para evitar el consumo de agua, y el vapor geotérmico y la salmuera se reinyectarán en el pozo a la salida del ORC.
El trabajo a realizar por Exergy incluye la ingeniería, adquisición y construcción (EPC) de la planta ORC y los sistemas de recolección asociados. Está previsto realizar una primera prueba en junio de 2026 y que la instalación esté plenamente operativa antes de finales del próximo año, ayudando a a aumentar la cuota de energía renovable en esa isla hasta cerca del 60% a finales de 2026.
Este es el segundo contrato adjudicado a Exergy por EDA Renováveis, la división de energías renovables de la empresa de servicios públicos de las Azores EDA, tras la construcción de la planta de Pico Alto de 4 MWe en la isla de Terceira, en funcionamiento desde 2017.
La energía geotérmica es el recurso renovable más importante del archipiélago portugués (21% de la demanda total de electricidad en 2024) si bien la explotación actual se limita a las islas de São Miguel y Terceira. En la primera isla hay dos centrales (10 y 12 MWe) y otra de 4 MWe en Terceira.
De acuerdo con António Félix Rodrigues, director general de EDA Renováveis, "la modernización de la central geotérmica de Ribeira Grande, junto con la ampliación de la central geotérmica de Pico Vermelho, ambas situadas en la isla de São Miguel, contribuirán a aumentar la cuota de energía renovable en esa isla hasta a cerca del 60% a finales de 2026.
