Con esta intervención, EDP refuerza su presencia en Asturias, donde opera once centrales hidroeléctricas, y consolida su apuesta por las energías renovables, eje central de su estrategia energética desde sus orígenes, que se remontan a 1917 con la puesta en marcha de la histórica central de La Malva.
La actuación, que se ha desarrollado en dos fases, ha consistido en una primera intervención, finalizada en 2025, que se centró en la mejora del primero de los dos grupos generadores. La segunda fase, recientemente concluida, ha supuesto la modernización del segundo grupo. Con estas intervenciones, la central prolonga su vida útil y optimiza su rendimiento.
Uno de los principales resultados de esta modernización será el incremento del 4% en la producción eléctrica anual, que pasa de 80 GWh a más de 83 GWh. Este aumento, equivalente a 3 GWh adicionales, permitiría abastecer cada año a municipios como Riosa o Quirós. En total, la instalación generará energía suficiente para cubrir el consumo medio anual de 24.000 hogares.
Además del aumento de producción, la central mejora su capacidad operativa. La potencia máxima por grupo se eleva ligeramente, de 25 a 25,5 MW, y se amplía el rango de funcionamiento. Si antes cada grupo operaba entre 10 y 25 MW, ahora podrá generar electricidad desde el primer megavatio, lo que incrementa notablemente su flexibilidad para adaptarse a la demanda energética.
El impacto ambiental también es significativo, ya que la producción de energía 100% renovable en Proaza evitará la emisión de unas 10.000 toneladas de CO2 al año, contribuyendo así a la descarbonización del sistema energético.
El proyecto ha tenido asimismo un efecto positivo en el empleo, generando más de 20 puestos de trabajo y contando con la participación de nueve empresas, además del personal propio de EDP.
Durante la modernización, también se han actualizado sistemas clave como el SCADA, encargado de la gestión y monitorización de la central, lo que mejora el control y la eficiencia de la instalación.
Central hidráulica de Proaza
La central hidráulica de Proaza, inaugurada en 1968, se encuentra en el Parque Natural de Ubiñas-La Mesa, en la cuenca del río Trubia. Su diseño arquitectónico y artístico lleva la firma del creador asturiano Joaquín Vaquero Palacios. Desde su puesta en marcha, ha acumulado más de 300.000 horas de funcionamiento y ha generado 4.646 GWh, equivalente al consumo anual de cerca de 1,5 millones de hogares. El aprovechamiento hidroeléctrico se realiza a partir de los ríos Teverga y Quirós, mediante el embalse de Valdemurio y los azudes de Olid y Zarameo.
