El ayuntamiento de Aberdeen anunció el jueves pasado que va a sustituir su flota de autobuses de hidrógeno de dos pisos por autobuses eléctricos, según informan la BBC y otros medios britanicos. Los autobuses llevan fuera de servicio desde septiembre de 2024 debido, fundamentalmente, a la disponibilidad limitada de hidrógeno para garantizar el servicio regular de los vehículos.
La decisión también pone fin a la colaboración del Ayuntamiento con la petrolera BP, firmada en 2022 como parte de la estrategia municipal para convertir la ciudad en un polo del hidrógeno en el Reino Unido.
Los vehículos serán sustituidos por autobuses eléctricos, que se alimentarán directamente de la red, según ha confirmado el consistorio. El Ayuntamiento ha indicado, asimismo, que va a reforzar la infraestructura de carga eléctrica urbana, priorizando soluciones de menor complejidad operativa y mejor rendimiento económico.
“A medida que los fabricantes y operadores se decantan cada vez más por los vehículos eléctricos, la demanda de hidrógeno en el transporte ha disminuido”, afirma el Ayuntamiento escocés en un comunicado. En cuanto a la colaboración con BP, señala que “ambas partes están reevaluando su orientación estratégica para adaptarse a la evolución del panorama del mercado”.
El avance que está teniendo la movilidad eléctrica está directamente relacionado con la notable mejora de la capacidad y la eficiencia de las baterías, permitiendo que los autobuses eléctricos puedan recargarse a velocidades cada vez mas rápidas y cubrir distancias muy largas. El reportaje con hidrógeno es mas rápido (cuestión de minutos), pero tiene la desventaja de que para producir h2 limpio se necesita una enorme cantidad de electricidad verde.
