El proyecto consistió en transportar 400.000 litros (400 m3) de LOHC a través de la infraestructura existente desde la instalación de almacenamiento de Bilbao hasta la instalación de Burgos, por una tubería de 14” de diámetro y más de 192 km de longitud. El LOHC utilizado fue metilciclohexano, MCH, que actúa como una “esponja química” capaz de almacenar hidrógeno en condiciones ambiente y liberarlo cuando se necesita mediante un proceso de deshidrogenación catalítica.
Desde Exolum explican que el LOHC se transportó entre paquetes de gasoil, incorporando este nuevo producto a la operativa normal que lleva a cabo Exolum diariamente. “De esta forma, se pudo determinar la viabilidad de incorporar este nuevo compuesto y analizar la calidad del producto tras haber sido transportado en contacto con otro compuesto, como es el gasoil en este caso”, señalan desde la empresa.
Durante el proyecto, el laboratorio central de Exolum analizó muestras en distintos puntos del recorrido, para evaluar la calidad del producto, confirmando que su transporte no altera la pureza ni la viabilidad de la reacción final para liberar el hidrógeno. Como prueba adicional, el material transportado se sometió a un ensayo de deshidrogenación en el laboratorio con resultados equivalentes a los del producto puro, en colaboración con el Centro Tecnológico Leitat, dentro del proyecto Regenera.
En los 400 m³ de LOHC transportado se almacenaron cerca de 20 toneladas de hidrógeno, una cantidad suficiente para generar aproximadamente 380 MWh de electricidad mediante pilas de combustible (con una eficiencia del 60%). Esta energía sería equivalente al consumo eléctrico mensual de más de 11.000 hogares.
