lucía dólera

Autoconsumo y almacenamiento, la clave del futuro de la industria

Autoconsumo y almacenamiento, la clave del futuro de la industria

España está viviendo un importante crecimiento en soluciones de autoconsumo con almacenamiento energético, impulsando la transición hacia un modelo más eficiente y resiliente. Hace solo un par de años, la mayoría de las instalaciones de autoconsumo se
realizaban sin baterías, pero hoy en día la tendencia ha cambiado: la mayor parte de los proyectos industriales ya se dimensionan directamente junto con sistemas de almacenamiento. Además, muchas de las instalaciones en operación se están hibridando con baterías, lo que demuestra un cambio estructural en la forma en que las empresas conciben su estrategia energética.
 
La combinación de energía fotovoltaica y sistemas de almacenamiento en el sector comercial e industrial (C&I) se presenta como una de las opciones más interesantes para que las empresas no solo reduzcan costes, sino que también aumenten su competitividad y fortalezcan su resiliencia frente a un mercado eléctrico cada vez más volátil.
 
Hoy en día, los precios de la electricidad son más impredecibles que nunca. Y, en este escenario, el almacenamiento se convierte en un importante aliado. Gracias al arbitraje energético, una batería puede cargarse cuando la electricidad es más barata y utilizar esa energía en las horas de mayor coste. ¿Consecuencia? Ahorro en la factura y más control
sobre los gastos.
 
Otro beneficio es el “peak shaving”. Muchas industrias concentran consumos muy elevados en momentos puntuales, como en el arranque de maquinaria, lo que dispara la potencia de suministro a contratar y sus costes fijos asociados. Con un sistema de almacenamiento es posible aplanar esos picos, suministrando energía justo cuando la demanda se dispara. Así, se reducen gastos fijos y se gana eficiencia en la operación.
 
El almacenamiento proporciona además un beneficio intangible pero estratégico: aporta seguridad de suministro, algo crítico en un contexto donde la electrificación industrial avanza rápidamente. Un simple corte eléctrico puede costar miles de euros en pérdidas. Una batería industrial actúa como respaldo inmediato, garantizando la continuidad de la producción.
 
El almacenamiento optimiza la producción FV, que puede ser empleada en horarios de mayor demanda o en procesos nocturnos. Esto no solo incrementa la tasa de autoconsumo, sino que también mejora significativamente la rentabilidad de la inversión.
 
Además, combinar autoconsumo con baterías ayuda a reducir la huella de carbono, cuestión no solo ambiental, sino también estratégica: los clientes valoran cada vez más la sostenibilidad; los inversores priorizan proyectos alineados con criterios ESG; y las administraciones avanzan hacia normativas más exigentes. Así, invertir en almacenamiento no solo significa ahorrar, sino también ganar reputación y facilitar el acceso a financiación.
 
A medio plazo, el almacenamiento abre la puerta a nuevas oportunidades para que las empresas vayan más allá del autoconsumo, pudiendo participar en mercados de flexibilidad u ofrecer servicios de regulación de frecuencia, generando nuevas fuentes de ingresos.
 
Hoy la pregunta no es si invertir en autoconsumo y almacenamiento, sino cuándo y cómo hacerlo.

Baterías con premio en la gran feria europea del almacenamiento de energía
El jurado de la feria ees (la gran feria europea de las baterías y los sistemas acumuladores de energía) ya ha seleccionado los productos y soluciones innovadoras que aspiran, como finalistas, al gran premio ees 2021. Independientemente de cuál o cuáles sean las candidaturas ganadoras, la sola inclusión en este exquisito grupo VIP constituye todo un éxito para las empresas. A continuación, los diez finalistas 2021 de los ees Award (ees es una de las cuatro ferias que integran el gran evento anual europeo del sector de la energía, The smarter E).