Según los datos del informe, en 2024 los proveedores de combustible reportaron que solo el 0,6% del total de combustible suministrado en los aeropuertos europeos fue SAF, lo que equivale a 193 kilotoneladas. Aunque parezca muy poco, gracias a ello se evitaron aproximadamente 714 kilotoneladas de emisiones de CO₂, el equivalente a unos 10.000 vuelos entre Madrid y París, según el calculador de emisiones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Para 2025, el reglamento europeo establece un objetivo obligatorio del 2% de SAF sobre el total del combustible de aviación suministrado en los aeropuertos designados de la Unión.
"Este primer informe marca un hito importante y demuestra que la UE ha dado los primeros pasos significativos. Ya contamos con un sistema de reporte operativo, un nivel inicial de cumplimiento sólido y un suministro de SAF en múltiples Estados miembros", señala María Rueda, directora de Gestión de Seguridad, Sostenibilidad y Alcance Global de EASA. "Este documento establece un punto de referencia crucial para nuestros esfuerzos de sostenibilidad en el futuro".
Producción y distribución concentradas
El análisis de EASA indica que la capacidad de producción actual permitiría a la Unión Europea cumplir con el objetivo de mezcla del 6% en 2030, aunque el desarrollo de combustibles sintéticos todavía se encuentra en una fase temprana, ya que no estuvieron presentes en el mix de 2024.
El informe también revela la alta disparidad en la distribución del SAF: 25 proveedores suministraron este tipo de combustible a 33 aeropuertos en 12 Estados miembros, pero cinco países (Francia, Países Bajos, España, Suecia y Alemania) concentraron el 99% del suministro total.
Origen
En cuanto al origen y tipo de combustible, el 98% del SAF utilizado fue biocombustible, producido principalmente a partir de aceite de cocina usado (81%) y grasas animales de desecho (17%). Además, el 69% de las materias primas procedieron de fuera de la UE, con China (38%) y Malasia (12%) como principales proveedores, mientras que Finlandia lideró la contribución interna europea con un 10%.
El precio medio del SAF en 2024 fue de 2.085 euros por tonelada, casi el triple que el combustible convencional (734 euros por tonelada), lo que evidencia uno de los principales retos para su expansión.
Marco regulatorio y cumplimiento
El Reglamento ReFuelEU Aviation (UE 2023/2405) obliga a EASA a publicar un informe anual con datos del año anterior sobre el cumplimiento de las metas y la evolución del mercado de combustibles sostenibles en la aviación europea.
De cara a 2025, la información recopilada servirá para evaluar si se alcanza la meta mínima del 2% de SAF en unos 150 aeropuertos europeos que superan los 800.000 pasajeros anuales y están sujetos a la regulación.
En esta primera edición, el 67% de los proveedores de combustible y el 74% de las aerolíneas incluidas en el ámbito de aplicación enviaron sus datos, lo que marca el inicio del sistema de reporte. Para el próximo año, EASA espera alcanzar el 100% de cumplimiento para poder evaluar plenamente las obligaciones establecidas por la normativa.
