New-Hegaz explora la aproximación entre las técnicas de Inteligencia Artificial (IA), las tecnologías de computación clásica y el potencial de las tecnologías cuánticas (computación y sensórica). El papel de i3B es llevar estas tecnologías emergentes a un nivel aplicable en la industria aeroespacial.
Con este fin, la empresa sevillana está desarrollando algoritmos cuánticos para optimizar procesos de fabricación y ensamblaje, generar nuevas aeroestructuras para los aviones, mejorar la detección de anomalías en tiempo real y reforzar la seguridad ecosostenible de los nuevos sistemas de propulsión basados en hidrógeno y baterías híbridas.
Ayesa indica que con todo ello se logrará un diseño generativo y procesos de fabricación más eficientes para aeroestructuras más ligeras y complejas, se desarrollará nueva sensórica para monitorización y comunicaciones, se reforzará la seguridad del hidrógeno embarcado y los sistemas híbridos utilizados como fuente de energía y se testarán nuevas tecnologías como la sensórica cuántica, el machine learning cuántico y la optimización cuántica.
El proyecto está cofinanciado por el departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco.
Todavía no sé porqué lo llamamos inteligencia, cuando hasta los propios padres lo llaman minería de datos y aplicación de probabilidades para generar la respuesta. En fin, cuando les toque pagar derechos de propiedad intelectual, veremos que sucede.
