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La electrificación, esencial para garantizar una seguridad energética duradera

Los coches eléctricos emergen como escudo energético ante la crisis de Ormuz

En un momento en que la tensión en el Estrecho de Ormuz vuelve a poner en jaque al suministro energético mundial, el centro de estudios energéticos Ember revela hasta qué punto la transición hacia la electrificación ya está transformando el tablero global. El último análisis publicado por el think tank británico señala que los vehículos eléctricos evitaron en 2025 el consumo de 1,7 millones de barriles diarios de petróleo, una cifra equivalente al 70% de las exportaciones de Irán.
Estrecho de Ormuz.

El dato cobra especial relevancia en el contexto actual. El Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, se ha convertido una vez más en un punto crítico, ya que la fragilidad de este cuello de botella expone la vulnerabilidad estructural de una economía global todavía profundamente dependiente del crudo.

El petróleo, talón de Aquiles de la economía global
"El petróleo es el talón de Aquiles de la economía mundial", advierte Daan Walter, uno de los autores del análisis. La afirmación no es retórica, porque el 79% de la población mundial vive en países importadores de petróleo, lo que los hace especialmente sensibles a cualquier perturbación en los precios.

El impacto económico es inmediato. Por cada aumento de 10 dólares en el precio del barril, la factura global de importaciones energéticas se incrementa en unos 160.000 millones de dólares anuales. En 2024, los países importadores ya desembolsaron 1,7 billones de dólares en combustibles fósiles.

La actual crisis en el Golfo Pérsico -con infraestructuras energéticas expuestas incluso a ataques con drones de bajo coste- refuerza esta vulnerabilidad. Asia, que importa el 40% de su petróleo a través de Ormuz, se encuentra especialmente expuesta. "Este es el momento Ucrania de Asia", señala Walter, en referencia al shock energético que sufrió Europa en 2022.

[Bajo estas líneas, el gráfico muestra el consumo de petróleo evitado por el uso de vehículos eléctricos en 2025 y las exportaciones de petróleo a través del Estrecho de Ormuz en 2025 (millones de barriles por día)]

La electrificación como amortiguador de crisis
Frente a este escenario, los vehículos eléctricos aparecen como una herramienta concreta y ya operativa para reducir riesgos. El ahorro de 1,7 millones de barriles diarios en 2025 no es una proyección futura, sino una realidad que ya está mitigando la demanda global de petróleo.

Sin esta electrificación creciente, la demanda de gasolina sería hoy significativamente mayor, especialmente en economías emergentes con fuerte crecimiento de la movilidad.

Además, el despliegue de tecnologías eléctricas -vehículos eléctricos, energías renovables y bombas de calor- podría reducir hasta un 70% las importaciones de combustibles fósiles en sectores clave como el transporte, la calefacción y la generación eléctrica.

Solo en el transporte por carretera, sustituir vehículos de combustión por eléctricos podría recortar un tercio de las importaciones globales de petróleo, lo que supondría un ahorro estimado de 600.000 millones de dólares al año.

Un cambio global que ya está en marcha
La transición ya no se limita a economías avanzadas. En 2025, 39 países superaron el 10% de cuota de ventas de vehículos eléctricos, frente a solo cuatro en 2019. Algunos mercados emergentes incluso lideran el cambio: Vietnam alcanzó un 38% de ventas eléctricas, Uruguay un 27%, y países como Tailandia o Indonesia superaron a economías tradicionales como Japón o Estados Unidos.

China, por su parte, superó por primera vez el 50% de ventas de vehículos eléctricos, consolidándose como epicentro de la electrificación global.

Los beneficios económicos ya son tangibles. Con un precio del petróleo de 80 dólares por barril, China ahorra más de 28.000 millones de dólares anuales en importaciones evitadas gracias a su flota eléctrica; Europa, unos 8.000 millones; e India, alrededor de 600 millones.

El principio del fin del dominio del petróleo
La combinación de crisis geopolíticas y avances tecnológicos está acelerando una tendencia que ya estaba en marcha, ya que el posible pico de demanda de petróleo podría adelantarse. La Agencia Internacional de la Energía había situado ese punto en 2029, pero el contexto actual podría precipitarlo.

A diferencia de las crisis energéticas de los años 70, hoy existe una alternativa viable y cada vez más competitiva. "Los vehículos eléctricos ya compiten en costes con los coches de gasolina", subraya Walter. "En un contexto de volatilidad del petróleo, son una opción de sentido común para proteger a las economías de futuras crisis".

En plena incertidumbre en el Golfo, la electrificación no solo se perfila como una solución climática, sino como una estrategia de seguridad económica. El ahorro de petróleo logrado en 2025 es, en ese sentido, un anticipo de un nuevo equilibrio energético global.

Baterías con premio en la gran feria europea del almacenamiento de energía
El jurado de la feria ees (la gran feria europea de las baterías y los sistemas acumuladores de energía) ya ha seleccionado los productos y soluciones innovadoras que aspiran, como finalistas, al gran premio ees 2021. Independientemente de cuál o cuáles sean las candidaturas ganadoras, la sola inclusión en este exquisito grupo VIP constituye todo un éxito para las empresas. A continuación, los diez finalistas 2021 de los ees Award (ees es una de las cuatro ferias que integran el gran evento anual europeo del sector de la energía, The smarter E).