El proyecto responde a las siglas FLOW (Flexible energy systems Leveraging the Optimal integration of EVs deployment Wave) y está impulsado por un consorcio compuesto por 30 socios de nueve países europeos. En España lo lidera el Instituto de Investigación en Energía de Cataluña (IREC) y en el participan socios académicos, pequeñas, medianas y grandes empresas del sector de la energía y la movilidad. Entre otros, e-distribución, filial de redes de Endesa, y la comercializadora de la compañía.
Las claves del proyecto son:
• Dar flexibilidad al sistema eléctrico: los vehículos actúan como almacenamiento distribuido y ayudan a resolver necesidades técnicas en red.
• Favorecer la integración de renovables: el vehículo almacena energía procedente de fuentes renovables cuando está disponible y la devuelve cuando hay escasez.
• Reducir costes energéticos: permite cargar en horas baratas o con excedentes renovables y descargar en horas caras.
• Apoyar la estabilidad del sistema: contribuir al control de tensión, frecuencia y resolución de saturaciones en redes de distribución.
La iniciativa se inició en 2022 y finaliza este año de 2026. Cuenta con un presupuesto de unos 10 millones de euros, financiado por el programa marco Horizonte Europa y concluirá con la puesta en marcha de cinco emplazamientos de demostración para determinar el impacto en varios sistemas energéticos en la República Checa, Irlanda, Italia, Dinamarca y España.
En Menorca, que se caracteriza por una elevada demanda energética estacional, turismo internacional y un uso creciente de vehículos eléctricos, FLOW está desarrollando mecanismos destinados a equilibrar eficazmente la oferta y la demanda de energía con el objetivo de garantizar una infraestructura energética fiable y sostenible para la isla, incluso durante los periodos de máxima afluencia turística.
