En rueda de prensa, Steven Schrank, agente especial a cargo de las investigaciones de Seguridad Nacional en Georgia, afirmó que los trabajadores detenidos se encontraban en Estados Unidos “de forma ilegal o trabajaban de forma irregular”. Esta operación, añadió, "tenía como objetivo garantizar la igualdad de condiciones para las empresas que cumplen la ley”. La mayoría de los detenidos fueron trasladados posteriormente al centro de detención de Folkston, en Georgia.
El fabricante de baterías LG Energy Solution, copropietario de la planta junto con Hyundai Motor Group, ha confirmado en un comunicado que sus empleados y los de sus empresas asociadas habían sido detenidos. Hyundai señaló en otro comunicado que, según la información de que disponían, ninguno de los detenidos era empleado directo suyo y que estaban revisando sus procesos “para garantizar que todas las partes que trabajan en nuestros proyectos mantengan los mismos altos estándares de cumplimiento legal que exigimos a nosotros mismos”.
Excesos del ICE
Por su parte, un abogado de inmigración en Atlanta ha declarado al New York Times que dos de sus clientes, que se encontraban en el país bajo un programa de exención de visado que les permite viajar por turismo o negocios para estancias de 90 días o menos sin obtener un visado, fueron detenidos también en la redada.
“Parece que ICE se ha excedido un poco al arrestar a personas sin estatus migratorio que claramente estaban cumpliendo con la ley”, añadió el abogado. “Mis clientes estaban haciendo exactamente lo que se les permitía hacer en virtud de la exención de visado: asistir a reuniones de negocios”, y dijo que uno de ellos “acababa de llegar el martes y se marchaba la semana que viene”.
En declaraciones al mismo peródico, James Woo, director de comunicaciones de la oficina de Atlanta de Asian Americans Advancing Justice, señaló que había estado todo el día al teléfono con residentes surcoreanos de todo Georgia. “La gente está en estado de shock”, dijo Woo, y afirmó que hay una profunda preocupación por el trato que los funcionarios de ICE (que por lo general se presentan como policías, aunque no lo son) estaban dando a los arrestados.
Apenas una semana antes de esta operación, Trump recibió al presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, en la Casa Blanca, donde el líder surcoreano se comprometió a invertir 150.000 millones de dólares adicionales en Estados Unidos, destinados, entre otros sectores, a la fabricación de baterías.
