Tesla ha recortado su beneficio neto un 46% en 2025 respecto a 2024, cerrando el año con unas ganancias de 3.794 millones de dólares (3.173 millones de euros), según el informe de resultados publicado este miércoles. Según el fabricante, esta caída de beneficio se debe al mayor coste promedio por vehículo debido a una menor absorción de costes fijos para ciertos modelos y al aumento en las tarifas y mayores costes por gastos operativos, si bien los analistas sitúan en el foco de causas de la caída a determinados factores geopolíticos y geoeconómicos, como los arriba citados. Sea como fuere, las ventas han retrocedido un 3% interanual, hasta 94.827 millones de dólares (79.313 millones de euros): Tesla entregó en torno a 1,63 millones de vehículos a nivel global en el año 2025, lo que supone un retroceso de sus ventas del 8,42%. Los ingresos de Tesla han caído en el área de automoción (hasta un 10%), mientras que, según los Resultados presentados, han crecido en los segmentos de generación y almacenamiento de energía y servicios.
En todo caso, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado ha sido de 14.596 millones de dólares (12.208 millones de euros), lo que supone una caída de nueve puntos (-9%) respecto a la cifra alcanzada por la compañía en el ejercicio completo de 2024.
En lo que se refiere al cuarto trimestre, los números son peores aún: Tesla ha cerrado los tres últimos meses del año con un beneficio neto de 840 millones de dólares (702 millones de euros), lo que supone una caída de más de sesenta puntos (-61%) respecto al mismo período del año anterior.
Los ingresos trimestrales disminuyeron un 3 % interanual, alcanzando los 24.900 millones de dólares (20.826 millones de euros). Este descenso se dio como resultado de menores entregas de vehículos. No obstante, la cifra se ha visto contrarrestada por el mayor precio promedio de venta de los vehículos.
