En un comunicado, Aelec -integrada por compañías como Iberdrola, Endesa y EDP España- considera que las conclusiones del regulador "confirman la posición del sector", defendiendo que las empresas actuaron conforme a la normativa vigente y de manera responsable.
El informe de la CNMC señala que existían herramientas suficientes para evitar el apagón, una valoración con la que coincide la asociación. En este sentido, Aelec subraya que una aplicación adecuada de estas medidas podría haber reducido significativamente el riesgo del incidente.
A juicio de la Asociación, el problema radicó en la operativa aplicada durante esa jornada, lo que pone de manifiesto la necesidad de revisar los procedimientos y criterios de funcionamiento del sistema eléctrico. "La operativa fue la que
falló", apunta la organización, que insiste en la importancia de mejorar la coordinación y supervisión de infraestructuras compartidas.
El posicionamiento de Aelec refuerza el debate sobre la gestión del sistema eléctrico en España y abre la puerta a posibles ajustes regulatorios y operativos para evitar futuros incidentes.
Entre sus propuestas, Aelec aboga por eliminar la denominada "operación reforzada" y las limitaciones a las rampas de generación, con el objetivo de aprovechar plenamente las capacidades de control de tensión disponibles. Según la Asociación, estas medidas deben alinearse con una operación eficiente del sistema y garantizar la seguridad del suministro.
Asimismo, la patronal ha respaldado la propuesta de la CNMC de fijar en 420 kilovoltios (kV) el límite operativo de tensión, ya que Aelec considera que este umbral mantiene un margen de seguridad adecuado en comparación con otros países europeos, frente a la alternativa de 435 kV, que -según sostiene- carece de respaldo legal suficiente.
