Las reuniones se producen en un contexto político y diplomático particularmente convulso. Diversos medios han vinculado la aceleración de contactos y la reforma legal a un escenario de reacomodo interno y a un proceso de acercamiento con Estados Unidos tras el ataque estadounidense sobre Caracas que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
Según un comunicado difundido por la Presidencia del país caribeño, Rodríguez califica de "importante" el encuentro con Repsol y subraya la "presencia histórica y estratégica" de la empresa española en el país "por más de 30 años". En esa línea, el Gobierno asegura que apuesta por "el diálogo político" con empresas energéticas "en términos de respeto" y bajo un esquema de cooperación en el que todos ganen.
La reunión llega pocos días después de que el Parlamento aprobara una reforma que las autoridades presentan como un punto de inflexión para reactivar la industria petrolera y atraer capital. La medida, de acuerdo con las informaciones publicadas, pretende adaptar el marco legal a un "nuevo contexto energético global" y priorizar la producción nacional, en paralelo a un discurso oficial que busca ofrecer garantías a actores extranjeros.
En el encuentro con Repsol participaron, por parte del Estado bolivariano, el presidente de la petrolera estatal PDVSA, Héctor Obregón; la viceministra de Petróleo, Paula Henao; el viceministro de Gas, Luis González; y el vicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, Eduardo Pinto. En representación de Repsol asistieron el director ejecutivo de EMP International, José Carlos de Vicente Bravo, y el director de la Unidad de Negocio de Repsol Venezuela, Luis García, según el comunicado.
En paralelo, Rodríguez sostuvo un segundo encuentro con la francesa Maurel & Prom. La delegación estuvo encabezada por su consejero delegado, Olivier Cleret, junto con otros directivos, con el objetivo -según la Presidencia- de "crear grandes alianzas" para "robustecer" la producción de hidrocarburos.
El Ejecutivo enmarca estas conversaciones en una estrategia para elevar la producción y reposicionar al país como actor energético. Rodríguez defendie que los acuerdos con compañías internacionales son "vitales" y reitera su llamamiento a inversores, ofreciendo "seguridad jurídica del Estado" para operar en el sector.
Por último, la Presidencia afirma que Venezuela cerró 2025 con un ciclo "virtuoso" de su economía y destaca la captación de cerca de 900 millones de dólares en inversiones, atribuyéndolo al llamado "modelo antibloqueo" y a la recuperación de la producción petrolera.
