Electricity 2026 es el nuevo informe anual de la International Energy Agency (AIE) sobre los sistemas y mercados eléctricos mundiales. En su análisis en profundidad de las tendencias recientes y la evolución de las políticas, además de las previsiones sobre la demanda y el suministro de electricidad y las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) para el quinquenio hasta 2030, señala que la demanda mundial de energía crecerá más de un 3,5 % anual de media durante el resto de esta década, y la generación de electricidad a partir de energías renovables, gas natural y energía nuclear se expandirá para mantener el ritmo. Es decir, la AIE defiende que la demanda de electricidad crecerá al menos 2,5 veces más rápido que la demanda energética total hasta 2030, "a medida que se afianza la era de la electricidad" por el aumento de la electrificación de la industria, el crecimiento de los vehículos eléctricos, el mayor uso de la bomba de calor y la expansión de los centros de datos. De cara al futuro, se prevé que el crecimiento anual de la demanda durante los próximos cinco años sea un 50 % superior, en promedio, al promedio de la década anterior.
Por su parte, la generación mundial de electricidad a partir de energías renovables, impulsada por un despliegue récord de la energía solar fotovoltaica, está en proceso de superar a la generación a partir del carbón, tras haberla igualado prácticamente en 2025, según los últimos datos disponibles. Se prevé que la producción de energías renovables crezca en torno a 1 000 teravatios-hora (TWh) anuales hasta 2030, de los cuales más de 600 TWh corresponderán solo a la energía solar fotovoltaica. En términos porcentuales, se prevé que la generación de energías renovables aumente a una tasa anual del 8 %. Se espera que las energías renovables y la energía nuclear representen juntas alrededor de la mitad de la generación mundial de electricidad en 2030.
La producción de energía nuclear también alcanzó un nuevo récord. El impulso de las fuentes de generación con bajas emisiones continuará hasta 2030, momento en el que las energías renovables y la nuclear generarán conjuntamente el 50 % de la electricidad mundial, frente al 42 % actual. La producción de gas natural también crecerá hasta 2030, respaldada por el aumento de la demanda de electricidad en Estados Unidos y el continuo cambio del petróleo al gas para la generación de energía en Oriente Medio. Como resultado, se espera que las emisiones globales de CO₂ procedentes de la generación de electricidad se mantengan prácticamente estables entre ahora y 2030.
El informe destaca que estas tendencias —el aumento de la demanda, una combinación de fuentes de generación de energía cada vez más dependiente de las condiciones meteorológicas y la evolución de los patrones de consumo y las tecnologías eléctricas— requieren una expansión rápida y eficiente tanto de las redes eléctricas como de la flexibilidad del sistema. En la actualidad, más de 2.500 gigavatios de proyectos —que abarcan energías renovables, almacenamiento y proyectos con grandes cargas, como los centros de datos— se encuentran estancados en colas de conexión en todo el mundo. Este nuevo análisis revela que, a medida que avanza la expansión de las redes, el despliegue de tecnologías que mejoran la red y la aplicación de reformas normativas que permiten conexiones y usos más flexibles de la red podrían permitir la integración de hasta 1.600 gigavatios de proyectos en espera a corto plazo. En conjunto, estas medidas permitirían utilizar la red de manera más eficiente y liberar una capacidad considerable.
Keisuke Sadamori, director de Mercados Energéticos y Seguridad de la AIE: "en un momento de gran incertidumbre en los mercados energéticos, una certeza es que la demanda mundial de electricidad está creciendo mucho más que en la última década. En esta era de la electricidad, el aumento del consumo mundial de energía hasta 2030 equivaldrá a añadir más de dos Uniones Europeas. Para satisfacer esta demanda, será necesario que la inversión anual en redes aumente un 50 % para 2030. La ampliación de la flexibilidad también será crucial a medida que las redes eléctricas sigan evolucionando, al igual que un fuerte enfoque en la seguridad y la resiliencia"
El informe pone de manifiesto que las instalaciones de almacenamiento de baterías a escala industrial han aumentado considerablemente, lo que supone una importante fuente de flexibilidad a corto plazo. El fuerte crecimiento es especialmente notable en regiones con una rápida aumento de la cuota de energía solar fotovoltaica y eólica en la generación de electricidad. Mercados como California, Alemania, Australia Meridional, Texas y el Reino Unido han experimentado un fuerte crecimiento de la capacidad de las baterías a escala industrial en los últimos años. Los costes de las baterías siguen bajando, lo que mejora su competitividad, pero los esfuerzos por reducir las barreras del mercado y abordar los retos de integración pueden ayudar a liberar todo su potencial.
Electricity 2026 también señala que la asequibilidad de la electricidad sigue siendo una preocupación clave y creciente. Los precios de la electricidad doméstica en muchos países han aumentado más rápidamente que los ingresos desde 2019. Los precios elevados también están ejerciendo presión sobre las industrias y las empresas.
