"El rechazo de la reforma no tiene base técnica ni ideológica, sino que responde más al tacticismo político y en la necesidad constante de ganar el relato". Esa es la valoración que hace la Fundación Renovables de lo sucedido hoy en el Congreso de los Diputados, donde PP, Vox y Junts han vuelto a unir fuerzas para descarrilar un decreto ómnibus (ya lo hicieron con el RDL 9/2024 hace unos meses). En esta ocasión, a esas tres formaciones se han unido en todo caso otros dos partidos (si bien por motivos bien distintos): Podemos y Bloque Nacionalista Galego (sus votos no eran necesarios para tumbar el RDL, pero lo cierto es que también han votado en contra del decreto antiapagones). Según la Fundación, el Real Decreto, "sin ser perfecto", incluía sin embargo medidas "imprescindibles, como la ampliación de 2 a 5 kilómetros del radio para compartir energía de autoconsumo". Además, el texto contemplaba la creación de la figura del gestor del autoconsumo, lo que garantizaría la existencia de una persona física o jurídica que actúe como mediador y represente los intereses de los consumidores asociados a un autoconsumo, agilizando trámites y velando por sus derechos. Esta ha sido y es una vindicación histórica de las comunidades energéticas, cooperativas y ciudadanos con tejados solares (ahora, con la no convalidación del RDL, esta medida también decae).
Además, se han quedado en el aire otras reformas que la Fundación considera necesarias para dar robustez al sistema eléctrico, "como es el caso de la declaración de utilidad pública del almacenamiento de energía, sea stand alone o hibridado con centrales de renovables". El RDL -explican desde la Fundación- agilizaba los trámites para impulsar una tecnología que "es clave para dar seguridad, pero también para abaratar precios y aportar flexibilidad al sistema".
La Fundación también valoraba positivamente este RDL en tanto en cuanto aligeraba la carga burocrática a la que se enfrentan muchos proyectos. Con su decaimiento, ahora quedan numerosos proyectos eólicos en el aire, "especialmente en Galicia".
La Fundación explica
«Se trata de la reforma para facilitar la repotenciación de parques eólicos que elimina la necesidad de crear, de cero, una nueva Declaración de Impacto Ambiental, permitiendo que las plantas eólicas a repotenciar presenten una declaración de impacto diferencial entre las características del parque previo y el repotenciado»
Además, el no al RDL 7 conlleva que se quedan también "en el aire" medidas destinadas a agilizar la electrificación del transporte y la expansión de puntos de recarga para vehículo eléctrico. El Real Decreto-ley limitaba a cinco días -explican desde la Fundación- el periodo máximo para dar de alta una infraestructura nueva, siempre que no requiera ampliaciones de cableado (y no 30 días, ó 60 cuando se requiere de un centro de transformación).
Respecto a la operación, el RDL incluía que las renovables pueden ser retribuidas por estar activas para controlar la tensión (que ha sido la protagonista del apagón), además de ajustar la nueva normativa para que puedan actuar con grid forming para estabilizar el sistema. "Esta medida es esencial para que la seguridad de suministro no quede en manos de fuentes fósiles".
La valoración de la Fundación
«Resulta incomprensible la posición de bloqueo de los partidos, especialmente la de los diputados de formaciones progresistas, como Podemos y BNG, que, a tenor de su programa electoral, han defendido el autoconsumo y un modelo energético más descentralizado. También se presenta incomprensible la posición de bloqueo del PP –una formación que se presenta a sí misma como "de Estado"– que ha dejado en el cajón una reforma imprescindible para el futuro del país.
La Fundación Renovables lamenta la falta de un consenso suficiente para sacar adelante una reforma crucial para el futuro energético de España y, sobre todo, que recogía las demandas de prácticamente todos los actores sociales, ecologistas y económicos involucrados en la transición ecológica»
La propia Fundación Renovables ya reconoció que este Real Decreto-ley no era perfecto y mencionó algunas carencias, como la necesidad de que las instalaciones renovables sujetas al ReCoRe computaran todas sus horas, incluidas las negativas y a precio cero.
Sin embargo, el conjunto del texto legislativo presenta, según la FR, "un balance muy positivo que hace incomprensible su rechazo". La Fundación por fin considera que este RDL debería haber sido "un punto de partida para seguir impulsando más reformas que perfeccionen nuestro sistema eléctrico y no una excusa para mantener la lógica de polarización".
