La filial de redes de Endesa, e-distribución, despliega cada año un plan de inspección, mantenimiento y refuerzo de la red "para hacer frente al incremento estacional del consumo y al impacto que los fenómenos climatológicos extremos tienen en la red eléctrica". Y este año ha anunciado que ha incrementado el presupuesto de esa partida en un 7,5%. De momento, Endesa ha ejecutado ya, en esta campaña de invierno, labores de tala y poda a lo largo de 12.800 kilómetros de líneas "para prevenir y minimizar incidencias". Además -informa la compañía-, "se han realizado 24.000 inspecciones en subestaciones y centros de distribución". Todo ello, con el objetivo de "minimizar el riesgo de incidencias y reducir al máximo el tiempo de reposición del suministro cuando estas se producen". Los efectos del cambio climático -reconoce explícitamente la compañía- afectan "cada vez más" a las redes de distribución eléctrica: "los temporales Kristin, Leonard y Marta, que han golpeado especialmente a Andalucía, y las fuertes rachas de viento registradas esta semana en varias Comunidades Autónomas, como Cataluña, son el último ejemplo", señalan desde Endesa, que destacan que algunos de sus técnicos "han tenido que sortear rachas de viento superiores a 130 kilómetros por hora en algunos momentos e inundaciones provocadas por las fuertes lluvias que han complicado sustancialmente el trabajo de reposición del servicio eléctrico".
Así las cosas, la compañía asegura que, desde el pasado 27 de enero, cuando activó su Plan Operativo de Emergencia en Andalucía, "todo el personal disponible de la compañía y de las empresas contratistas se han desplegado sobre el terreno, día y noche, para solventar en el menor tiempo posible las incidencias".
Este es el Balance que hace Endesa
«El balance de daños ocasionados en los tendidos eléctricos en todo el territorio andaluz ha sido de 53 árboles caídos sobre la red aérea, 252 conductores partidos por la fuerza del viento, 189 torres eléctricas dobladas, partidas o derribadas por la intensidad de los temporales y más de 170 elementos del tendido aéreo rotos o dañados significativamente tras golpearlos diversos objetos arrastrados por el viento»
Las infraestructuras eléctricas y los más de 320.000 kilómetros de red de distribución gestionados por Endesa, el equivalente a dar ocho vueltas a la tierra, están expuestos -explican desde la compañía- a inundaciones, fuertes vientos, rayos, heladas o nevadas. Pues bien, "para hacer frente a estos fenómenos cada vez más frecuentes y violentos", Endesa está reforzando y digitalizando la red "para hacerla más resiliente", a la par que desarrolla inspecciones de las infraestructuras y ejecuta "planes de emergencia para responder a las incidencias".
Endesa detalla sus actividades
«Este año e-distribución ha revisado cerca de 12.300 kilómetros de líneas de media y alta tensión y ha realizado 24.000 inspecciones en subestaciones y centros de distribución. Estas labores se han realizado en diferentes puntos de Andalucía, Aragón, Baleares, Canarias, Cataluña y parte de Extremadura, un territorio cercano a los 195.500 kilómetros cuadrados en el que gestiona la red de distribución.
Para estas inspecciones se utilizan drones y helicópteros, equipados con tecnología LIDAR, que permite crear mapas en 3D de las redes y todo lo que las rodea. Este mapa tridimensional se utiliza también en las labores de tala y poda de la masa forestal cercana a las líneas aéreas, ya que permite comprobar si la distancia entre la vegetación y la línea es la adecuada.
En esta campaña de invierno se han realizado labores de tala y poda a lo largo de 12.800 kilómetros de líneas. Los fuertes vientos que acompañan las borrascas, como los más de 145 km/h registrados en 2023 en Andalucía durante la tormenta Bernard, o los registrados hace unos días por la borrasca Kristin en diferentes puntos de España, pueden derribar apoyos y tendidos eléctricos o provocar la caída de árboles y ramas sobre los cables, dejando a los clientes sin suministro. Por eso, la tala y poda selectiva es una labor imprescindible para prevenir el mayor número de incidencias posible.
Otro de los elementos de riesgo para las redes es la acumulación de nieve en las líneas, especialmente cuando se registra alta humedad, la conocida como “nieve húmeda”, que puede causar rotura de líneas eléctricas o incluso la caída de torres.
La nieve húmeda es un efecto meteorológico excepcional, nieve con un alto contenido de agua líquida que está cerca del punto de congelación; esto provoca la adhesión de la nieve a los elementos eléctricos (líneas aéreas, aisladores, seccionadores…). El incremento sustancial tanto del peso (pesa más que la nieve “seca”) que los postes tienen que soportar, como el impacto que los vientos producen sobre estas líneas eléctricas, pueden provocar el colapso de las infraestructuras y obligan a rehacer gran parte de las instalaciones de una amplia zona geográfica, algo que sucedió en 2020 con la borrasca Gloria en la zona de Girona.
Por este motivo, si se anticipa que se van a dar las condiciones climatológicas adversas que provocan esta acumulación de “nieve húmeda”, se desplazan brigadas a las instalaciones para intentar evitar que la nieve quede adherida y provoque graves consecuencias. También se realizan actividades preventivas, mediante instalación de elementos en las líneas que pueden dificultar la adhesión o con “aperturas instantáneas de corta duración” de las líneas para provocar un efecto oscilatorio en las catenarias que arrojen a tierra la nieve adherida»
La compañía en todo caso avanza que la prevención es "uno de los pilares de la estrategia de e-distribución para reducir el impacto de temporales sobre el suministro y restablecer el servicio con rapidez cuando se producen incidencias". Así, Endesa aplica medidas de prevención "desde el diseño y construcción de las infraestructuras para hacerlas más resilientes ante los eventos climáticos extremos", medidas que continúan -señalan en la empresa- con las "labores constantes de mantenimiento e inspección".
Las acciones de preparación -informa la compañía- incluyen el uso de modelos predictivos de eventos meteorológicos y las medidas para vigilar la red y anticiparse a posibles interrupciones del suministro; y, una vez se confirma la llegada de un fenómeno meteorológico extremo, Endesa organiza la respuesta.
Los cinco centros de control de la red de distribución de la compañía italiana, los cerebros que controlan la red las 24 horas del día y los 365 días del año, cuentan con sistemas automáticos de gestión que permiten actuar directamente en remoto para resolver las incidencias de forma mucho más rápida.
La empresa explica
«Esta capacidad de actuar a distancia para reconfigurar rutas eléctricas alternativas y reponer el suministro es posible gracias a la creciente digitalización de la red de e-distribución. Los sensores aportan datos que permiten saber lo que está pasando en diferentes puntos de la red, y los telemandos reducen de forma drástica los tiempos de reposición de suministro al permitir actuar en remoto.
Pero no siempre es posible solucionar las incidencias desde el centro de control. En algunos casos es necesario desplazar a técnicos de mantenimiento a la zona para realizar las reparaciones, que trabajan coordinados con los servicios de emergencia, como ha sucedido durante el tren de tormentas registrado este año, manteniendo un contacto continuo con los organismos de Protección Civil, UME, Bomberos y las autoridades competentes.
En los lugares donde se prevé una mayor duración de las reparaciones, por la magnitud de los daños o las dificultades de acceso, se instalan grupos electrógenos para devolver el suministro.
En caso de incidencia grave, la prioridad es siempre restablecer y asegurar el servicio a clientes que, por su actividad, son especialmente sensibles: hospitales, servicios de emergencias, personas electrodependientes, policía o suministros de agua (...). La combinación de mantenimiento preventivo, digitalización y respuesta coordinada, permite anticiparse a los episodios meteorológicos más severos y recuperar el servicio en menos tiempo, colaborando estrechamente con administraciones y servicios de emergencia para proteger a los colectivos más sensibles»
Endesa se define como "la compañía eléctrica líder en España y la segunda de Portugal". Además, es el segundo operador gasista del mercado español. Endesa produce electricidad, la distribuye por su propia red y la vende. Además, ofrece "servicios de valor añadido orientados a la electrificación de los usos energéticos de hogares, empresas y administraciones públicas". La compañía, que emplea a unas 9.000 personas, forma parte de Enel. El accionista mayoritario del grupo Enel es el Ministerio de Economía y Finanzas de Italia.
