Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen: "España va a ejercer la vicepresidencia de IRENA durante este 2026 y va a incrementar su contribución a esta institución multilateral que apuesta por el multilateralismo y la defensa de las renovables como un vector de oportunidad, empleo y bienestar, no solo de lucha por la reducción de emisiones, sino también de acceso universal a la energía".
La vicepresidenta también ha lamentado que EEUU, la mayor economía del mundo se retire de foros fundamentales en materia de medio ambiente, clima, agua o energía, como la Convención Marco de Cambio Climático, el IPCC o la propia IRENA, y ha insistido que "España va a seguir firme con su compromiso con el multilateralismo, con la acción global, con la defensa de la acción climática, la cooperación internacional y, por supuesto, el avance de los conocimientos científicos".
España tendrá una participación particularmente activa en la Asamblea y asumirá la financiación del programa de trabajo para 2026 y 2027 de la Asociación para el Avance de las Energías Renovables en América Latina (PARLA, por sus siglas en inglés), que se centrará en fortalecer capacidades, desarrollo y apertura de oportunidades en el refuerzo de infraestructuras, bioenergía y transformación social a través de la transición energética.
América Latina es una de las regiones mejor posicionadas del mundo para la transición energética, con abundantes recursos naturales, pero los análisis revelan la necesidad de aumentar unas inversiones en renovables que sólo representan el 5% del total global; aunque en la matriz eléctrica de la región las renovables representan un 60%, la generación hidroeléctrica tradicional tiene una presencia mayoritaria.
Foro mundial de referencia
La Asamblea de IRENA es el foro internacional de referencia para el impulso de las energías renovables, ámbito en el que España ocupa un lugar destacado: las renovables cubrieron el 57% de la demanda de electricidad en el país el año pasado y el correspondiente aumento de la seguridad energética y de la autonomía estratégica que proporcionan estas tecnologías. Durante el encuentro en Abu Dabi, Groizard ha defendido la necesidad de acelerar la transición energética, como respuesta imprescindible a la crisis climática y como motor de crecimiento económico y beneficios compartidos.
