El nuevo grupo de regiones identifica como amenazas climáticas más urgentes las inundaciones costeras y fluviales (43%), el estrés térmico (36%) y la sequía (21%), impactos que aumentan en un continente que, según advierten los expertos, se calienta al doble de velocidad que la media global, un dato que refuerza la urgencia de acelerar la preparación territorial ante impactos cada vez más frecuentes e intensos.
"Con 100 regiones ya a bordo, Pathways2Resilience está creando una red poderosa de comunidades locales comprometidas con la adaptación climática", ha afirmado Thomas Koetz, asesor sénior para Regiones Resilientes al Clima en Climate KIC y coordinador del programa. "Esta segunda oleada aporta energía nueva y perspectivas diversas, ayudándonos a acelerar el camino de resiliencia de Europa en un momento en que los impactos climáticos se intensifican".
Entre las entidades recién incorporadas figuran cinco miembros de ICLEI Europe -una red de gobiernos locales y regionales (ciudades, municipios, áreas metropolitanas, regiones) que colaboran para impulsar la sostenibilidad y la acción climática-, como los municipios de Aalborg (Dinamarca), Belfast (Reino Unido), Braga (Portugal), Pescara (Italia) y Tirana (Albania).
Cada región seleccionada recibirá 210.000 euros en financiación en forma de subvención, además de acceso a herramientas y orientación a medida, aprendizaje entre pares, mentorías y asesoramiento experto. La segunda convocatoria supone, además, el último reparto del fondo en cascada del proyecto, que asciende a 21 millones de euros financiados por la UE. El nuevo grupo contará con 18 meses para diseñar una estrategia sólida de resiliencia climática, junto con un plan de acción e inversión que permita convertir los diagnósticos en medidas concretas.
"Felicito calurosamente a todas las regiones seleccionadas en la segunda cohorte de Pathways2Resilience", declaró Elina Bardram, responsable de la Misión de Adaptación en la Comisión Europea. "Como iniciativa emblemática, Pathways2Resilience ayuda a la Misión de la UE a cumplir sus objetivos y a impulsar la resiliencia climática regional de forma conjunta, mediante apoyo a medida y aprendizaje entre iguales".
Cumbre en Budapest: una red europea de adaptación
El próximo gran hito del programa llegará el 11 de febrero de 2026, cuando las 100 regiones se reunirán en Budapest para la Pathways2Resilience Summit. La capital húngara —también miembro de ICLEI Europe— ha sido elegida como sede en un momento en el que afronta inundaciones y olas de calor, al tiempo que recibe reconocimiento por sus esfuerzos de resiliencia urbana.
Según la información compartida por el programa, Budapest ha pasado de una planificación fragmentada a una estrategia más cohesionada, con iniciativas de desarrollo verde, un plan de gestión de aguas pluviales y medidas frente al calor urbano y las inundaciones, incluida la intervención en el parque Pünkösdfürdő, a orillas del Danubio, descrito como un proyecto premiado.
Del reconocimiento a la acción
Algunas regiones seleccionadas subrayan el valor del programa como catalizador para integrar políticas y acelerar medidas. Stephanie Rohr, alcaldesa de Worms (Alemania), ha calificado la selección como "un fuerte reconocimiento" al trabajo sostenido en adaptación en una de las zonas más cálidas del país, y señaló que el apoyo servirá para reforzar la resiliencia integrando estrategias de adaptación, calor y agua, además de aprender con otras ciudades europeas.
Desde Islandia, Berglind Harpa Svavarsdóttir, presidenta de la Asociación de Municipios del Este (Austurland), ha destacado que la región enfrenta retos crecientes, especialmente en comunidades rurales y costeras, y que la colaboración contribuirá a fortalecer el conocimiento, desarrollar soluciones prácticas y construir capacidad adaptativa a largo plazo.
En el caso de Odesa Oblast (Ucrania), Iryna Vieklich, responsable de subvenciones, ha subrayado que, como región costera y urbana bajo presiones climáticas crecientes, esperan obtener guía estratégica y herramientas para una planificación integrada y sostenida en el tiempo.
Por su parte, Rastislav Trnka, presidente de la región autónoma de Košice (Eslovaquia), ha explicado que los riesgos crecientes de sequía y precipitaciones extremas, junto con una vulnerabilidad superior a la media, exigen medidas sistemáticas. En su opinión, el proyecto permitirá modernizar la estrategia regional, aprovechar conocimiento experto e intensificar el intercambio con regiones socias.
Con esta segunda cohorte, la iniciativa europea consolida una comunidad de aprendizaje y planificación enfocada en reducir daños, proteger economías locales y salvaguardar ecosistemas. En el mapa climático que viene, Europa parece estar apostando por no esperar a la próxima catástrofe para empezar a prepararse.
