panorama

Europa tropieza con sus propias barreras en la carrera de la transición energética

La caída histórica de los costes de la solar y la eólica ha convertido a las energías renovables en la opción más competitiva frente a los combustibles fósiles, aunque su despliegue en la Unión Europea avanza más lento de lo necesario para cumplir los objetivos climáticos de 2050. Así lo advierten los economistas del Banco Central Europeo, que señalan los trámites administrativos prolongados, la financiación insuficiente, la escasez de talento técnico y una regulación fragmentada como los principales escollos que frenan la expansión de las tecnologías limpias en un momento de máxima urgencia climática y energética.
Europa tropieza con sus propias barreras en la carrera de la transición energética

Lo cierto es que el termómetro no negocia. En 2024, el planeta superó por primera vez los 1,5 grados (El mantra parisino) respecto a la era preindustrial, según la Organización Meteorológica Mundial. En Europa, los cuatro años con mayores daños económicos por fenómenos extremos desde 1980 han sido 2021, 2022, 2023 y 2024, de acuerdo con la Agencia Europea de Medio Ambiente. Por poner algunos ejemplos, la sequía en España e Italia disparó el precio del aceite de oliva un 50% interanual a comienzos de 2024. Y es que el cambio climático ya no es un escenario, sino una factura.

Para tratar de limitar los impactos del cambio climático, la Unión Europea ha apostado fuerte por un nuevo modelo energético. Entre otras cosas, ha reducido sus emisiones un 37% desde 1990 y aspira a alcanzar la neutralidad climática en 2050, aunque quizás el instrumento estrella sea el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE, que ha recortado casi a la mitad las emisiones de los sectores cubiertos desde 2005. Sin embargo, a la luz de los acontecimientos, para los economistas del BCE el ritmo actual no basta, ya que, por ejemplo, transporte y energía concentran más de la mitad de las emisiones, y el esfuerzo inversor adicional necesario hasta 2030 se estima entre el 2,7% y el 3,7% del PIB anual.

El coste de las renovables ha bajado en Europa, pero es mucho mayor que en China
Paradójicamente, la tecnología avanza más rápido que su despliegue. Entre 2010 y 2024, el coste de la solar fotovoltaica cayó un 90%, el de la eólica terrestre un 70% y el de la marina un 62%, según la Agencia Internacional de Energías Renovables. En 2024, el 91% de la nueva capacidad renovable mundial fue más barata que la alternativa fósil más económica. Aun así, Europa produce baterías, electrolizadores y bombas de calor a costes muy superiores a los de China. No es un problema salarial: es escala, integración de cadenas de suministro y eficiencia industrial.

Barreras para la transición energética
Las trabas son estructurales y se refuerzan entre sí. La primera es un clásico fallo de mercado: los combustibles fósiles no pagan todo el daño que causan. El Fondo Monetario Internacional estimó que en 2022 las subvenciones implícitas y explícitas a los fósiles en la zona del euro equivalieron a cientos de miles de millones de dólares. Competir contra una energía que no internaliza sus costes ambientales es como correr cuesta arriba con una mochila llena de piedras.

La segunda barrera es financiera. La innovación verde requiere capital intensivo y asume riesgos tecnológicos altos. Europa depende en exceso de la banca y cuenta con mercados de capital riesgo menos profundos que Estados Unidos. Las empresas citan el acceso a financiación como el principal obstáculo para invertir en verde, seguido por la complejidad y la incertidumbre regulatoria. Cuando las reglas cambian o se perciben inestables, la inversión se congela.

La tercera es administrativa. Los permisos para parques eólicos o conexiones a red pueden tardar años, incluso más de una década en casos extremos. Estos retrasos encarecen los proyectos entre un 10% y un 35% y han provocado subastas desiertas en países como Italia o Polonia. La fragmentación normativa entre Estados miembros añade fricción a un mercado que, en teoría, es único.

La cuarta barrera es humana. La transición no la ejecutan paneles solares, sino trabajadores. Europa arrastra un déficit de graduados STEM y una escasez de competencias aplicables a empleos verdes. Muchas habilidades son transferibles -un ingeniero de petróleo comparte base técnica con un ingeniero ambiental-, pero la reconversión requiere políticas activas de formación. Sin ellas, la transición puede agravar desigualdades.

La quinta es de infraestructura y coordinación. El coche eléctrico ilustra el dilema: sin una red densa de recarga, el consumidor duda; sin suficientes usuarios, la red no es rentable. En noviembre de 2025, los eléctricos e híbridos enchufables representaban cerca de un tercio de las matriculaciones en la UE, frente al 95% en Noruega, donde la infraestructura y los incentivos públicos crearon masa crítica.

Los economistas lo resumen con una advertencia: el precio del carbono es necesario, pero no suficiente. Los modelos que simulan la transición muestran que, sin políticas estructurales que reduzcan los costes de cambiar de tecnología -simplificación de permisos, impulso al capital riesgo, inversión en redes y formación-, la economía puede quedar atrapada en una senda "sucia" durante demasiado tiempo.

Palancas de cambio
La lección es menos ideológica de lo que parece. Simplificar trámites, profundizar los mercados de capitales y reforzar la formación técnica no solo aceleran las renovables; también elevan la productividad y la competitividad europeas. La transición verde no es únicamente un imperativo ambiental, también es una prueba que determinará si Europa puede alinear innovación, regulación y financiación para competir en el siglo XXI sin hipotecar su futuro en el proceso.

Baterías con premio en la gran feria europea del almacenamiento de energía
El jurado de la feria ees (la gran feria europea de las baterías y los sistemas acumuladores de energía) ya ha seleccionado los productos y soluciones innovadoras que aspiran, como finalistas, al gran premio ees 2021. Independientemente de cuál o cuáles sean las candidaturas ganadoras, la sola inclusión en este exquisito grupo VIP constituye todo un éxito para las empresas. A continuación, los diez finalistas 2021 de los ees Award (ees es una de las cuatro ferias que integran el gran evento anual europeo del sector de la energía, The smarter E).