panorama

Greenpeace cifra en 3.800 millones el coste de prolongar tres años la vida de Almaraz

Greenpeace advierte de que alargar la actividad de la central nuclear de Almaraz más allá del calendario pactado supondría un sobrecoste de más de 3.800 millones de euros para la ciudadanía, además de incrementar las emisiones contaminantes y frenar el desarrollo de energías renovables en España, según un informe presentado este martes en Badajoz.
Greenpeace cifra en 3.800 millones el coste de prolongar tres años la vida de Almaraz

La central nuclear de Almaraz vuelve a situarse en el foco del debate energético tras la presentación del informe “Cierre nuclear y transición energética: el caso de Almaraz”, un estudio que cuestiona con contundencia la viabilidad de prolongar la vida útil de la planta extremeña. El documento, impulsado por Greenpeace y elaborado por los investigadores Eloy Sanz, de la Universidad Rey Juan Carlos, y Víctor García, de la Universitat Politècnica de Catalunya, concluye que alargar su funcionamiento supondría un elevado coste económico, ambiental y estratégico para España.

El informe fue presentado en un acto celebrado en Badajoz, organizado por Ecologistas en Acción, Adenex y Greenpeace, dentro de la campaña conjunta “¿Alargar las nucleares? No, gracias”. La jornada contó con la participación de expertos y activistas del ámbito energético y medioambiental, quienes coincidieron en calificar a Almaraz como un “dinosaurio energético” incapaz de adaptarse a las necesidades del sistema actual.

Ahorro económico y de emisiones
Según el estudio, mantener operativa la central tres años más allá del calendario de cierre acordado entre el Gobierno y las compañías eléctricas implicaría un sobrecoste superior a los 3.800 millones de euros para la ciudadanía. Esta cifra podría incrementarse en un contexto de crisis energética internacional, agravada por conflictos como la guerra en Irán.

Además del impacto económico, el informe advierte de un aumento significativo de las emisiones contaminantes. En concreto, prolongar la actividad de Almaraz generaría hasta 12,3 millones de toneladas adicionales de CO2 equivalente entre 2026 y 2033, una cantidad comparable a las emisiones de todos los hogares de Extremadura durante seis años.

El estudio concluye que, aunque en el año del cierre el CO2 aumenta sensiblemente en el cómputo global, el sistema eléctrico libera capacidad para que entren nuevas instalaciones de almacenamiento y energías limpias. Este es el argumento que esgrimen los ecologistas para explicar que el cierre nuclear es beneficioso para combatir la crisis climática.

Un modelo energético "obsoleto"
Lo cierto es que la central es la más antigua del parque nuclear español, y que su posible prórroga simboliza "un modelo energético obsoleto", señalan desde la organización. La prórroga de Almaraz "es como intentar mantener vivo a un dinosaurio cuyo tiempo ya pasó", afirma Francisco del Pozo, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace. A su juicio, la energía nuclear representa una tecnología “cara, peligrosa y desfasada” frente a un sistema energético que demanda flexibilidad y apuesta por fuentes renovables.

El informe también señala que la presencia de Almaraz distorsiona el funcionamiento del mercado eléctrico. Al tratarse de una fuente de “carga base” poco flexible, obliga en ocasiones a reducir la producción de energías renovables como la eólica o la solar, más baratas y limpias. Esta situación, según los autores, no solo impide abaratar el precio de la electricidad, sino que frena el avance hacia la descarbonización.

Asimismo, el estudio desmonta el argumento de la supuesta rentabilidad de la energía nuclear. Lejos de ser una opción económica, sostienen los investigadores, su mantenimiento depende en gran medida del respaldo político y del coste asumido por los consumidores. En este sentido, las organizaciones ecologistas advierten de que prolongar la vida de Almaraz podría traducirse en una menor inversión en energías renovables, estimada en más de 26.000 millones de dólares, así como en una reducción del despliegue de estas tecnologías en torno al 5 % durante el periodo analizado.

En conclusión, el informe plantea que el cierre programado de la central no solo es coherente con los compromisos climáticos, sino que también abre la puerta a un sistema energético más sostenible, competitivo y adaptado al futuro. Frente a la incertidumbre del modelo nuclear, los autores defienden una transición basada en energías limpias, almacenamiento y eficiencia como pilares de la soberanía energética.

 

Artículos relacionados

Baterías con premio en la gran feria europea del almacenamiento de energía
El jurado de la feria ees (la gran feria europea de las baterías y los sistemas acumuladores de energía) ya ha seleccionado los productos y soluciones innovadoras que aspiran, como finalistas, al gran premio ees 2021. Independientemente de cuál o cuáles sean las candidaturas ganadoras, la sola inclusión en este exquisito grupo VIP constituye todo un éxito para las empresas. A continuación, los diez finalistas 2021 de los ees Award (ees es una de las cuatro ferias que integran el gran evento anual europeo del sector de la energía, The smarter E).