Esta iniciativa tiene como objetivo apoyar los esfuerzos de los países latinoamericanos para descarbonizar sus economías y ampliar el uso de energías renovables, al tiempo que se garantiza una transición energética justa. Los proyectos elegibles se beneficiarán del acceso potencial a financiación, asociaciones de inversión e instrumentos de reducción de riesgos para ayudar a acelerar su desarrollo.
Los países elegibles son: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
Para poder optar al CIP, los proyectos deben haber superado la fase conceptual y estar en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y las prioridades nacionales en materia de acción climática. En el caso de la plataforma ETAF, la atención se centra en proyectos de mediana a gran escala que requieren una inversión de capital significativa. Estos proyectos deben haber completado estudios de viabilidad y demostrar que están listos para su financiación.
La CIP es una iniciativa conjunta de Irena, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Energía Sostenible para Todos (SEforALL), en colaboración con el Fondo Verde para el Clima (GCF). La CIP tiene por objeto mejorar la movilización de capital y la inversión de impacto en energías renovables en los países en desarrollo.
