Así lo han anunciado desde la Generalitat, que explica que El Plater nace con el objetivo de ordenar el despliegue de renovables -principalmente eólica y fotovoltaica- en Cataluña para cumplir las metas de la Prospectiva Energética de Cataluña 2050 (Proencat) y avanzar hacia la descarbonización del modelo energético.
Según la Proencat 2050, Cataluña necesitará instalar 62.000 MW de energía renovable hasta 2050, contando lo ya instalado y autorizado. De ese total, 14.000 MW deberían ubicarse en edificios y espacios artificializados, mientras que el resto se situaría en espacios no artificializados, con una ocupación de suelo prevista equivalente al 1,2% del territorio catalán. El calendario con el que trabaja el Govern es que el Plater inicie su información pública a principios de 2026.
Renovables en el Baix Ebre
En el ámbito fotovoltaico, el documento asigna al Bajo Ebro 254,3 MW en edificios, 87,9 MW en espacios artificializados -como canteras o vertederos en desuso- y 167,5 MW en espacios no artificializados. El plan incorpora además la potencia ya desplegada y la que se encuentre autorizada o en tramitación y acabe ejecutándose. En estos momentos, esa cifra suma 2,6 MW, que ya computarán para el objetivo comarcal. En cuanto al impacto territorial, la ocupación prevista de suelo no artificializado para fotovoltaica se estima en 270 hectáreas, lo que equivale al 0,27% de la superficie total de la comarca.
Respecto a la energía eólica, la versión preliminar del Plater sitúa el objetivo del Baix Ebre en 1.261,9 MW. En este caso, también se contabiliza la potencia ya instalada o en trámites que finalmente se ejecute: actualmente asciende a 191,9 MW, que se sumarán al cumplimiento de la meta fijada para 2050.
Un mapa común para Cataluña
El Plater plantea una foto de la capacidad de generación renovable del conjunto del país con la idea de que cada territorio contribuya según su potencial. Para ello, por un lado, calcula la capacidad de edificios y espacios artificializados como zonas de aceleración para desplegar fotovoltaica y analiza la disponibilidad para la instalación de eólica. Por otro, mediante una metodología "única y homogénea", identifica en el mapa de Cataluña las zonas no urbanizables prioritarias para acoger parques eólicos y plantas fotovoltaicas.
Durante el encuentro, el Icaen ha invitado a los municipios a participar en la definición final del plan. El Plater, que ya pasó por una fase de consultas previas en la que se recibieron 358 aportaciones, afronta ahora el período de información pública, que tendrá una duración extraordinaria de tres meses para facilitar la participación del mundo local. En ese marco, los municipios del Baix Ebre podrán presentar propuestas, correcciones o ajustes.
Una vez el Plater esté aprobado definitivamente, los ayuntamientos podrán adaptar su ordenamiento urbanístico para ejercer su capacidad de decisión sobre cómo ordenar la implantación de renovables en su término municipal, siempre alineados con los criterios del propio plan.
