Enel ha anunciado los planes para los próximos años en los que prevé unas inversiones brutas de 53.000 millones de euros para el periodo 2026-2028, lo que representa un 23% más que con respecto a los 43.000 millones de euros en su plan anterior 2025-2027, para impulsar su apuesta por las redes y las renovables. En las energías 'verdes', Enel aspira con ese esfuerzo inversor de unos 20.000 millones de euros -unos 8.000 millones más que en su 'hoja de ruta' anterior- a incorporar unos 15 gigavatios (GW) de nueva capacidad y llevar la capacidad instalada renovable a más de 80 GW. De esa inversión en renovables, aproximadamente el 50% tendrán por destino Europa -principalmente Italia y España-, con el foco en subastas públicas, hibridación y repotenciación. Estados Unidos será otro foco importante en esta estrategia, con proyectos respaldados por marcos contractuales a largo plazo, como los contratos de compraventa de energía (PPA, por sus siglas en inglés).
La energética italiana, matriz de la española Endesa, señala que su objetivo con esta 'hoja de ruta' es "acelerar" su crecimiento, "centrándose en las geografías más dinámicas". En concreto, de esas inversiones totales de la compañía en estos próximos tres años más de 26.000 millones de euros se destinarán al Negocio Integrado, con cerca de 20.000 millones de euros de ellos a Renovables. Asimismo, destinará otros más de 26.000 millones de euros, cifra en línea con su anterior plan, a Redes, de los cuales aproximadamente el 55% tendrá por destino a Italia, más del 20% a Iberia -Endesa-, con unos 5.200 millones de euros estos tres años, con vistas a una mayor aceleración después de 2028; y casi el 25% a América Latina. Con estas inversiones en redes, el grupo prevé impulsar su base de activos regulatorios (RAB) a unos 58.000 millones de euros en 2028, frente a los 47.000 millones de euros a finales del año pasado, lo que representa un crecimiento del 22%.
En definitiva, Enel destaca que su estrategia en el periodo pasa por acelerar el crecimiento en países con entornos estables, con foco en redes, energías renovables y clientes finales mediante inversiones 'greenfield' y 'brownfield', así como a maximizar la productividad del capital mediante una asignación óptima y una gestión eficiente y eficaz de los recursos económicos y garantizar un perfil riesgo/rentabilidad equilibrado para lograr un beneficio ordinario por acción mejorado, manteniendo al mismo tiempo una estricta disciplina financiera.
Los centros de datos
El negocio de centros de datos representará otro motor de creación de valor porque ya puede proporcionar a los operadores de centros de datos emplazamientos industriales ya disponibles -con ocho de ellos ya identificados-, conexión a la red eléctrica y suministro de energía a largo plazo -mediante contratos de compra de energía-. En lo que respecta a las eficiencias, el grupo indicó que alcanzó, un año antes de lo previsto, el objetivo de 1.000 millones de euros previsto en el plan estratégico 2023-2025 con respecto a la base de costes de 2022, y que ahora planea alcanzar una eficiencia adicional de unos 700 millones para 2028. A este respecto, para maximizar la productividad de sus procesos, el grupo también pretende acelerar la adopción de herramientas de Inteligencia Artificial (IA), digitalizar las actividades principales de la empresa y migrar el 100% de sus aplicaciones a la nube.
Las finanzas
En lo que respecta a los objetivos financieros, Enel estima un resultado bruto de explotación (Ebitda) ordinario acumulado para el periodo 2026-2028 de 74.000 millones de euros, de los cuales aspira a que más del 90% procedan de sus actividades reguladas o contratadas. La 'utility' italiana prevé que sus ganancias por acción aumentarán a entre 0,80 y 0,82 euros en 2028, frente a los 0,69 euros previstos para 2025, y aspira a que el dividendo por título crezca una media del 6% anual hasta 2028, a partir de los 0,49 euros de 2025 -que representa un incremento ya del 4,25% frente a los 0,47 euros por acción de 2024-.
Asimismo, el consejo de administración de la compañía también aprobó una nueva fase de su plan de recompra de acciones, con un desembolso total máximo de hasta 1.000 millones de euros, con la compra de hasta 150 millones de acciones propias. Y es que Enel puso en valor que gracias al trabajo realizado en los últimos años, ha obtenido 15 000 millones de euros de flexibilidad financiera para aumentar las inversiones y la remuneración a los accionistas. Por otra parte, la energética también ha proporcionado una orientación con horizonte 2030, en la que prevé que su capacidad renovable crezca a un ritmo de aproximadamente el 5% anual y en redes su base de activos a uno del 6% anual, con respecto a finales de 2025. Además, planea continuar reduciendo las emisiones, que ya han disminuido casi un 70% en comparación con 2017, con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2040.
