La Comisión Europea sostiene que el nuevo esquema aporta "normas claras" para empresas e inversores, abre oportunidades para la inversión en tecnologías de retirada de carbono y refuerza la lucha contra el blanqueo ecológico. El objetivo de fondo es doble: acelerar un mercado emergente (desde startups de tecnología climática hasta la bioeconomía europea) y contribuir al compromiso comunitario de alcanzar la neutralidad climática a más tardar en 2050.
"El establecimiento de normas voluntarias claras y sólidas no solo fomenta una acción responsable por el clima en Europa, sino que también fija una referencia mundial que otros pueden seguir", según ha afirmado el comisario de Clima, Cero Emisiones Netas y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, al presentar el paquete. A su juicio, el movimiento es "fundamental" para sostener los objetivos climáticos del bloque y "garantizar un futuro sostenible".
Tres vías para retirar CO2
Las metodologías aprobadas cubren tres tipos de actividades consideradas absorciones permanentes:
Según la Comisión, con el marco de certificación y las normas de gobernanza ya en vigor, los proyectos que utilicen estas actividades podrán solicitar la certificación de la UE. La expectativa oficial es que, en los próximos meses, empiecen a certificarse y reconocerse los primeros proyectos dentro del esquema europeo, un elemento clave para convertir promesas tecnológicas en activos climáticos medibles y comparables.
Control político antes de su entrada en vigor
El acto jurídico adoptado -un Reglamento Delegado- será remitido ahora al Parlamento Europeo y al Consejo de la UE para el período de control correspondiente. Si no se presentan objeciones dentro de ese plazo, el texto entrará en vigor, consolidando el primer estándar voluntario de estas características a escala mundial bajo paraguas comunitario.
Con esta iniciativa, Bruselas intenta resolver una de las tensiones clásicas de la transición: incentivar tecnologías nuevas sin convertir el clima en un concurso de eslóganes. En otras palabras, menos humo verde y más contabilidad del carbono con reglas claras.
