La distribución de electricidad es un negocio regulado. Es el Gobierno el que determina cuánto se le ha de pagar a las distribuidoras (Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP y compañía). El Gobierno determina esa cuantía cada año, y la cantidad en cuestión, que se embolsan las susodichas Iberdrola, Endesa, Naturgy y compañía, es costeada entre todos los usuarios de electricidad, cada uno de los cuales, en función de unos criterios determinados, paga lo que le corresponde. Hablamos de una factura de más de 5.000 millones de euros al año, que esa es la cantidad (más de 5.000 millones de euros año) que el Gobierno ha considerado adecuada en todos estos últimos años para retribuir a las distribuidoras, que son propietarias de sus redes, redes por las que circula la electricidad. Esa es la radiografía general. Y el fotograma de hoy es el siguiente: ahora mismo hay mucho interés (mucha nueva industria, mucha electrolinera, mucho centro de datos) con ganas de conectarse a la red eléctrica nacional. Porque la revolución renovable de estos últimos años ha abaratado mucho la electricidad y una industria multinacional puede negociar con un parque eólico o solar de Guadalajara, Ciudad Real, Zamora, Soria o Badajoz un contrato de suministro de electricidad a un buen precio, un precio mucho más bajo que el que le ofrecería a esa multinacional un parque eólico o solar de Finlandia, Escocia o Francia, donde los contratos eólicos y solares son más caros.
El informe Conectando el futuro: redes eléctricas para una España más competitiva, que ha presentado Monitor Deloitte esta mañana en Madrid, sostiene que (1) la inversión en redes en España representa el 0,2% del PIB, "por debajo de países como Alemania o Países Bajos, que destinan más del doble"; advierte (2) de la existencia en nuestro país de "un marco retributivo poco atractivo para la inversión"; y propone (3) varias medidas para superar ese marco, atraer más dinero y mejorar las redes nacionales de electricidad, que constituyen -asegura Deloitte- "un factor estratégico para reforzar la competitividad económica, impulsar la reindustrialización y atraer nuevas inversiones industriales". El informe ha sido presentado hoy en la sede madrileña de Deloitte, en el marco de un acto en el que han participado, Paloma Sevilla, la directora general de aelēc (la asociación que ha encargado el informe, asociación a la que están vinculadas las principales distribuidoras de España), la directora de Regulación de la asociación, Marta Castro, y el socio de Energía de Monitor Deloitte, Laureano Álvarez.
El mensaje ha sido muy específico: España se encuentra frente a una oportunidad histórica (hay mucha industria, centro de datos, electrolinera... ansiosas por conectarse a la red para usar la electricidad renovable española, que es mucho más barata que la electricidad renovable francesa o alemana), pero la red no da abasto porque está saturada. ¿Solución? Invertir para mejorar la capacidad de la red actual e invertir para tender más red.
Pues bien, para revertir esa situación (de demanda insatisfecha), el documento plantea varias recomendaciones estratégicas
1. La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelēc) considera imprescindible "atraer inversión en redes a España mediante un marco regulatorio más competitivo que ajuste la tasa de retribución al coste real de capital y a los niveles de países europeos de referencia, en torno al 7,5%", según aelēc.
2. El informe de Deloitte también subraya la necesidad de adecuar los "límites de inversión"* para facilitar la conexión de nueva demanda (la de esas empresas -industrias, centros de datos...- que quieren conectarse) y reducir el porcentaje de solicitudes rechazadas.
*La legislación vigente establece un límite máximo para el volumen de inversión anual en las redes eléctricas que se fija como un porcentaje del PIB de España previsto por el Gobierno. Ese porcentaje es igual al 0,065 por ciento en el caso del transporte de energía eléctrica y al 0,13 por ciento en el caso de la distribución. De manera extraordinaria, el Real Decreto-ley 23/2020, de 23 de junio, por el que se aprueban medidas en materia de energía y en otros ámbitos para la reactivación económica, incluyó entre las medidas para abordar los efectos sobre el sector energético y la economía de la pandemia internacional provocada por el Covid19, la aprobación de un incremento de los límites anteriores para cada uno de los años del trienio 2020-2022, que pasaron a ser durante ese periodo de 0,075 y 0,14 por ciento, respectivamente.
El Gobierno acaba de presentar una propuesta de nueva retribución que pasa por incrementar en 7.700 millones de euros la retribución para distribución para los próximos años. "A ello hay que sumar -apuntaba el Ejecutivo hace unos días- las inversiones en interconexiones internacionales, no sujetas a los límites de inversión, así como inversiones financiadas con fondos europeos". La medida ha sido bien recibida por las distribuidoras.
En todo caso, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico señala, en la memoria económica del proyecto de ese Real Decreto, que presentó el viernes pasado, RD por el que se regulan los planes de inversión de las redes de transporte y distribución de energía eléctrica, lo siguiente:
«La información disponible sobre las inversiones acometidas en los últimos años pone de manifiesto que no se están agotando los límites máximos de inversión habilitados por el marco normativo en vigor, ni en transporte ni en distribución»
3. Las distribuidoras proponen así mismo aprovechar mejor la red existente, priorizando proyectos más maduros, extendiendo las garantías económicas a solicitudes de baja tensión y estableciendo hitos intermedios que acrediten el grado de avance de los proyectos.
4. aelēc, finalmente, aboga por avanzar en la regulación de la flexibilidad, lo que permitiría habilitar un papel más activo del consumidor, fomentar la adaptación de la demanda y el almacenamiento energético y optimizar el uso de los recursos distribuidos.
La Asociación asegura que el sector de bienes de equipo para redes eléctricas —que facturó más de 4.100 millones de euros en 2022 y da empleo directo a 12.900 personas en España— sería, según aelēc, uno de los principales beneficiados de este impulso inversor, junto con la industria convencional y la nueva actividad industrial vinculada a la transición energética.
El problema radica en saber cuánto más habría que invertir (más de lo que propone el Gobierno) para aprovechar la oportunidad histórica de descarbonización e industrialización en clave verde que tiene ahora mismo España. La Agencia Europea para la Cooperación de los Reguladores de Energía (Agency for the Cooperation of Energy Regulators, ACER) acaba de advertir que un incremento indiscriminado de inversiones en redes supone un riesgo significativo de incremento de costes, con un impacto sobre la asequibilidad (impacto sobre el precio de la electricidad que afectaría a ciudadanía y empresariado) y, así, con un riesgo para la competitividad de la Unión Europea.
European Union Agency for the Cooperation of Energy Regulators (ACER) recomienda priorizar. Primero -apunta-, habría que incrementar la eficiencia en el uso de las redes existentes (en sintonía con lo que plantea el Gobierno de España). ACER destaca a continuación la necesidad de un desarrollo “orientado” de las infraestructuras eléctricas, de modo que la inversión sea dirigida a los beneficios y necesidades identificadas, desarrollo "orientado" para que la inversión en redes realmente vaya acompasada con la evolución de nuevas demandas. Por fin, la Agencia europea enfatiza la necesidad de mayor transparencia en la información sobre las redes eléctricas y las inversiones asociadas.
Porque es posible que el formidable incremento de la demanda (hay muchísimos actores -centros de datos, industrias, etcétera- que han solicitado acceso a la red) sea en parte humo, y/o especulación. Puede haber agentes que no tengan tras de sí en realidad un proyecto industrial. Puede haber agentes que estén solicitando conexión y, si me la dan, trafico con ella. Porque como sé que hay escasez y sé que efectivamente hay otros agentes que están buscando ese punto de conexión, puedo hacer negocio. Y ese fotograma parece estar ahora mismo todo el asunto. Hay actores que demandan conexión, porque van a necesitar electricidad para sus procesos industriales, pero hay sospechas de que también hay mucho humo: especulación.
Credenciales aelēc
La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (aelēc) centra su actividad, según reza su perfil corporativo, en la "difusión, divulgación y promoción de los aspectos técnicos y regulados de las actividades eléctricas, en particular en la distribución". Los miembros actuales de aelēc son EDP, Endesa, Iberdrola (compañías energéticas verticalmente integradas, pues generan electricidad, la distribuyen a través de sus propias redes y la comercializan al usuario final), las multinacionales del sector tecnológico IBM y Minsait, la empresa enfocada en el "sector de autoconsumo industrial" NetOn Power y la firma Atlantica Sustainable Infrastructure, multinacional propietaria de activos en los sectores de la energía y el agua. Según su perfil corporativo, Atlantica posee, gestiona, desarrolla, construye e invierte en energías renovables, almacenamiento, calor y gas eficientes, infraestructuras de transmisión y activos del sector agua.
