Con este hito, la tecnológica no solo reduce su huella de carbono indirecta, sino que consolida un modelo corporativo que combina inversión energética, innovación tecnológica y colaboración público-privada como pilares de su estrategia climática.
Según explica la empresa, la medida no se limita a un ajuste contable, ya que supone más de una década de inversión sostenida en infraestructuras energéticas limpias, modelos de contratación innovadores y alianzas estratégicas en múltiples mercados. Desde su primer acuerdo corporativo de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés) en 2013 -110 MW en Texas- hasta hoy, la compañía ha contratado 40 GW de nueva capacidad renovable en 26 países, a través de más de 400 contratos con más de 95 empresas eléctricas y desarrolladores.
De esa cartera global, 19 GW ya están operativos y aportan energía limpia a la red, mientras que el resto entrará en funcionamiento en los próximos cinco años. Para dimensionar la magnitud: la capacidad contratada equivale al suministro eléctrico de unos 10 millones de hogares en Estados Unidos y ha permitido evitar aproximadamente 25 millones de toneladas de emisiones de CO2 de Alcance 2 -las asociadas al consumo de electricidad adquirida-.
Modelos replicables y alianzas estratégicas
Durante esta década, Microsoft asegura haber desarrollado modelos de contratación energética diseñados para ser rentables, escalables y adaptables a diferentes marcos regulatorios. En concreto, la compañía afirma que ha evaluado más de 5.000 proyectos de energía libre de carbono en todo el mundo, utilizando convocatorias públicas, acuerdos bilaterales y tarifas específicas de energía renovable.
Actualmente mantiene alianzas con seis compañías energéticas con las que supera 1 GW de capacidad contratada cada una, además de colaborar con más de veinte proveedores adicionales. En muchos casos, cada socio participa en al menos cinco proyectos renovables distintos vinculados a la tecnológica.
Este entramado de acuerdos no solo asegura el suministro energético necesario para sostener la expansión de su infraestructura digital -incluidos centros de datos-, sino que también moviliza miles de millones de dólares en inversión privada y respalda miles de empleos en las comunidades donde opera.
Impulso renovable en España
En el caso de España, Microsoft ha firmado 16 acuerdos corporativos de compra de energía y otros contratos a largo plazo que suman casi 1.500 MW de nueva capacidad solar y eólica, de lo cuales más de 522 MW ya están en funcionamiento.
Estos acuerdos incluyen alianzas con desarrolladores como Zelestra, Iberdrola y Repsol, y contribuyen tanto a la descarbonización del sistema eléctrico como al refuerzo de la resiliencia de la red nacional.
La estrategia energética de Microsoft en el país forma parte de un enfoque más amplio que combina transición energética y transformación digital, integrando soluciones basadas en nube e Inteligencia Artificial (IA) para optimizar la gestión y eficiencia de los sistemas eléctricos.
"Estamos orgullosos de trabajar con algunos de los principales proveedores de energía del mundo para impulsar la incorporación de nueva capacidad renovable a los sistemas eléctricos. Microsoft está firmemente comprometida con acelerar la transición energética y la transformación digital del sector", afirma Melanie Nakagawa, directora de sostenibilidad de la compañía.
El desafío ahora es sostener el ritmo y afrontar la parte más compleja del trayecto hacia 2030: reducir y compensar las emisiones directas y de su cadena de suministro en un contexto de creciente demanda energética asociada a la digitalización global.
