"Calculamos que por cada 25 euros de factura eléctrica habrá un impacto de un céntimo, es decir, el 0,04%. Es una cantidad ínfima si consideramos toda esta inversión como un seguro para nuestra red energética", dijo en rueda de prensa recogida, por Euronews, Maria da Graça Carvalho.
Una de las principales medidas incluye el lanzamiento de una subasta de baterías de almacenamiento de al menos 750 MVA de potencia para 2026 y la apertura de licitaciones con fondos europeos por valor de 25 millones de euros para mejorar la capacidad de respuesta de las infraestructuras críticas. Se pondrán en marcha proyectos piloto basados en baterías y paneles solares fotovoltaicos para hospitales o empresas de agua y saneamiento.
“Estamos ante todo un nuevo paradigma de producción de electricidad. Antes teníamos grandes centrales eléctricas, centrales de carbón, centrales hidroeléctricas. Ahora tenemos proyectos de energía descentralizada, autoconsumo, con paneles fotovoltaicos. Necesitamos una red capaz de gestionar todo este nuevo modelo de producción energética", subrayó Maria da Graça Carvalho.
También se acelerará una inversión de 137 millones de euros para reforzar la capacidad de operación y control de la red eléctrica. La ministra explicó que este importe ya había sido previsto por Redes Energéticas Nacionais (REN) y aprobado por la Autoridad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE), pero ahora se ha acelerado con la aprobación de una autorización autonómica para que pueda ejecutarse "lo antes posible".
El plan del Gobierno incluye un aumento del número de centrales que prestan el servicio de arranque en seco, hasta un total de cuatro. Así, a las centrales de Tapada do Outeiro y Castelo de Bode se sumarán las de Baixo Sabor y Alqueva. La central de Tapada do Outeiro tiene garantizado su funcionamiento hasta 2030 con el actual sistema de arranque autónomo.
También habrá un cambio en los sistemas de control de la red eléctrica, con una mayor informatización en un "sistema único de recogida de datos", así como un "mapa verde" de "zonas preferentes para la producción de energía renovable", que estará "listo a finales de año" e indicará los lugares "donde la producción de energía renovable tendrá menor impacto".
"Este mapa es un factor de seguridad para cualquier inversor, que sabrá que en esa zona ya tendrá un estudio ambiental estratégico, que será una autorización muy sencilla y no un estudio ambiental detallado como ahora, que lleva más tiempo y requiere dictámenes de varias entidades", destacó la ministra.
El grupo de seguimiento creado por el gobierno portugués tras el apagón del 28 de abril debe presentar a finales de octubre un informe con una serie de recomendaciones para mejorar la red eléctrica nacional. La ministra recordó que, según la legislación europea, siempre hay que emitir un informe al respecto, que será elaborado por la organización que reúne a los operadores de red de la UE y que será “completamente independiente”, según afirmó Maria da Graça Carvalho.
